El documentalista Saúl Kak presentó el miércoles en la casa de la cultura Luis Alaminos de esta ciudad capital su trabajo La Selva Negra, que aborda temas como el consumismo y la modernidad de frente a la cosmovisión zoque de dos personajes con grandes vínculos con las tradiciones ancestrales: doña Carmen (que se dedica al incienso) y don Juan (danzante y músico de la comunidad).
El documental fue rodado principalmente en tres lugares: El Guayabal, un hospital particular de las inmediaciones y la ciudad de San Cristóbal de las Casas. El trabajo muestra las vicisitudes de los compadres Carmen y Juan, ambos entrados en la tercera edad y que tienen sus propios problemas pero tratan de hacer frente a las dificultades desde sus particulares posibilidades.
Carmen perdió a su marido hace 45 años en medio de un conflicto por tierras y desde entonces vive sola, trabaja únicamente para ella y resiente su soledad frente al altar tradicional zoque y al quemar incienso para sus muertos. “Camino sola, camino sin un amor”, según sus palabras, las cuales reafirma también cuando dice que “muchos hermano zoques se han muerto por la Madre Tierra”.
Si algo hay que rescatar de la vida de Carmen es la trascendencia atemporal de los conflictos agrarios que tiene su desenlace en la soledad de los individuos, de las viudas y de los huérfanos. Pero también que el papel de la mujer está relegado por los roles sociales, pero reivindicado por la necesidad y la soledad, pues por esta última y en su pobreza no ha visto mayor impedimento para salir al campo a conseguir el sustento, a cortar leña, cosechar maíz y frijol.
Por otro lado se encuentra Juan Juárez Rodríguez; ese es el nombre que deletrea el médico que le hace el ultrasonido en el hospital donde es atendido por una hernia en el estómago.
Hombre de trabajo y, al igual que su comadre, de bajos recursos, que trabaja en el campo y que pierde la fe, no en sus creencias o tradiciones, no en la vida, que se esfuerza en mantener a pesar de que parece que se le escapa, sino en el sistema de salud del estado, que no le da resultados o se los da con retraso.
Por eso a Juan no le queda otro camino que depositar su fe en productos milagro y en aves de rapiña con logos empresariales, que le aseguran que recobrará la salud con un poco de esos polvos que venden.
El documental ha sido presentado en Suiza, Irán y Estados Unidos; luego irá a la isla de Nueva Caledonia, en Oceanía; mientras que en México ha estado en Morelos y en el Festival de San Cristóbal de las Casas.












