"México * Agencias. Con una centena de fotografías de los acervos de los hermanos Casasola y Nacho López, además de grabados y ensayos de cronistas y escritores como Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, Humberto Musacchio y Cristina Pacheco, fue presentado el libro ""Voces de libertad"", editado por la Unión de Expendedores y Voceadores de los Periódicos de México, A. C.
En una velada que se transformó en un viaje urbano por la historia periodística, política y social del país, fue presentado en el Castillo de Chapultepec este volumen que contó con el apoyo para su publicación del Conaculta.
Estuvieron presentes los periodistas Cristina Pacheco, Humberto Musacchio, Rafael Cardona, el cronista Armando Ramírez, la investigadora Martha Celis de la Cruz y Raúl Ramos Rivadeneyra, secretario general del Comité Ejecutivo de la Unión de Expendedores y Voceadores de los Periódicos de México.
Ante miembros del gremio de voceadores y periodistas, Martha Celis de la Cruz, miembro del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM, recordó que los primeros vendedores de noticias del siglo XIX hicieron mancuerna con los periodistas para contar la realidad del México posindependentista, en el cual se abrió la puerta a la libertad de expresión.
""Entre 1824 y 1834 surgieron, sin embargo, algunas leyes que prohibían la venta de periódicos por parte de los voceadores, alegando que este gremio provocaba un arbitrio sobre la noticia que sólo correspondía a las autoridades. Poco después también se atacaría el voceo de noticias alarmantes en cada esquina"", señaló.
La investigadora afirmó que el castigo para los voceadores era, en el caso de los hombres, participar en la construcción de canales para la ciudad, y para las mujeres, trabajar en cárceles y hospitales. Además, se prohibió a los voceadores colocar los periódicos en lugares públicos si éstos atacaban a personas o instituciones.
Cristina Pacheco dijo que el conocimiento, la libertad y la disciplina son palabras que describen a este gremio que ha acompañado las transformaciones de México. ""Los voceadores, cuando pregonan, son como las campanas de una ciudad, pero también son duendes, son voces que cantan, además de malabaristas y magos, porque al caminar nos están entregando el mundo a través de un periódico, por eso cada voceador se convierte con el tiempo en parte de nuestra familia"", añadió.
La periodista recordó a varios voceadores que conoció en sus aventuras en la crónica urbana, entre ellos al que solía vender afuera de la iglesia de Santa Rosa, acompañado de un perico, o a la voceadora de Avenida Juárez que aprendió el oficio gracias a las enseñanzas de su abuelo.
""Los voceadores se equiparan también a los músicos callejeros, porque andan siempre cantando la noticia, para terminar, como decía Monsiváis, rindiendo homenaje a un amor perdido"", dijo.
Rafael Cardona señaló que los voceadores son un fenómeno de sabiduría que saben más de la noticia que los propios periodistas, conociendo de antemano si una publicación va a tocar el corazón del público.
""Los editores son mandones, y uno como periodista obedece sobre aquello que hay que cubrir, pero es el voceador el que nos dice si tendrá algún impacto, por ello, siempre he pensado que en este gremio se encuentra la verdadera alma de la vida nacional"", concluyó.
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