Como parte de las tertulias literarias en las que participa el grupo Escritores Independientes de Chiapas, uno de los libros comentados fue Mis primeros ejercicios de ajedrez, del autor José Carlos Morales.
El también promotor cultural expuso que este volumen publicado por editorial Surdavoz es un manual en el que los niños encontrarán puras imágenes, sin un solo texto, salvo en las primeras páginas.
José Carlos Morales mencionó que el hecho de que la obra no contenga textos no significa que en esta no haya información valiosa, ya que el ajedrez tiene su propio lenguaje y a partir de su simbolismo se puede leer cada imagen.
Indicó que cuando se está aprendiendo a jugar, uno va entendiendo cosas como por qué el cuadro tiene números y letras, y a partir de ello las personas pueden hacer un registro de juego, que es lo que los niños aprenden durante los talleres que imparte, o también a leer cualquier otro libro de posiciones.
“Aquí los niños aprenderán desde lo más básico, desde cómo se escribe el ajedrez, cómo se resuelven los primeros ejercicios o el cómo ellos van a escribir de acuerdo a cada imagen en el recuadro donde está la respuesta correcta, porque el ajedrez tiene varios temas. Por mencionar algunos están descubiertas, clavadas, enfiladas, sacrificios y apertura, desarrollo de juego y finales”, refirió.
De igual forma, señaló que si alguien no sabe leer el lenguaje teórico del ajedrez, que es lo que contiene el material, simplemente no se va a poder leer ningún otro libro de este tipo, lo cual es uno de los principales problemas que tienen cuando están enseñando a jugarlo.
Añadió que, para algunos, este juego es uno de los más complicados y que hasta le tienen miedo, porque jugarlo requiere de mucho análisis y reflexión, lo cual es cierto en determinada medida, pero para quienes no saben, con tan solo una hora de enseñanza ya pueden estar jugando, porque solo deben aprenden los movimientos. Además, son solo 6 piezas y 64 cuadros y sobre eso se juega.
Recordó que este libro salió a la luz después de crear el Club de Ajedrez, dedicado a los niños, donde una de las dificultades que enfrentaron fue darles un material, ya que deben aprender qué es lo que deben mover y cómo deben interpretar los movimientos.
“Desafortunadamente, en ajedrez, nosotros no tenemos un método de enseñanza; nosotros tenemos que desarrollar un conocimiento y un cúmulo de información y ordenarla para después dosificarla para los niños, y es lo que estuvimos haciendo durante la creación del Club de Ajedrez”, relató.
Finalmente, dijo que esta es la primera de tres entregas: “Aquí el tema es el sistema de anotación del ajedrez, que es la parte teórica, y el mate en uno, que es para principiantes. Más adelante vendrán más temas como el mate en dos, sacrificios, clavadas, enfiladas, etcétera”.
Destacó que ya son pocos los ejemplares que quedan, pero espera que pronto puedan editar más.












