"México * Agencias. ""Locuralocúralocura"" es un libro de belleza espinosa y, a la vez, dulce, tanto como su autor: el fotógrafo Pedro Tzontémoc. Así califica el narrador Alberto Ruy Sánchez la edición que bajo ese título fue cuidada y publicada por la editorial Artes de México, y que se presentó recientemente en el Centro de la Imagen.
Esta publicación lleva el mismo título que la exposición1 que actualmente se exhibe en el Centro de la Imagen. Ambos proyectos están integrados por medio centenar de testimonios fotográficos -en blanco y negro- y escritos, que Tzontémoc documentó durante una década a partir de la enfermedad que presenta, y que a la fecha no ha sido diagnosticada con claridad, pero se acerca a dos posibilidades: esclerosis múltiple e insuficiencia venosa cerebro-espinal.
A principios del año 2000, Tzontémoc fue diagnosticado con esclerosis múltiple, lo que de manera inmediata lo llevó a emprender un arduo y por momentos frustrante camino por la recuperación de la salud. El trayecto por este afán lo ha llevado a recorrer países como Uruguay, Panamá y Francia. Acompañado de sus seres queridos y su cámara fotográfica, Tzontémoc registró a través de numerosas imágenes los diversos procedimientos a los que fue sometido a lo largo de esta década.
El resultado de esta experiencia es el proyecto editorial ""Locuralocúralocura"". Se trata de una selección de fotografías en donde Pedro Tzontémoc acerca a los lugares y rostros que, en su momento, representaron una esperanza de sanación. Médicos, especialistas, brujos, chamanes, neurólogos, curanderos, videntes, hueseros y masajistas, entre muchos otros protagonizan este registro de testimonios y fotografías en blanco y negro.
La edición de este libro no fue un camino fácil, según Ruy Sánchez, porque ""las instituciones de salud no quedan bien paradas, pues se cuestiona su servicio y atención"".
Por su parte, el historiador y sociólogo José Luis Trueba, comenta sobre la persistencia del ""fotógrafo-escritor"", quien no pretende transformar al mundo, sino que la creación lo transforme a él.
""La posibilidad del patetismo, tan al alcance de la mano, no existe en 'Locuralocúralocura'. No lo encuentro en ninguna foto, ni en ningún texto, a pesar de que es un libro brutal. Gracias por eso, porque nos permite otras lecturas"", expresó Trueba.
Por su parte, la historiadora Margarita de Orellana, a través un texto, destaca ""la mirada sui géneris"" de Pedro Tzontémoc, con la que ha enriquecido el lenguaje de la enfermedad. ""La lección de Pedro debería leerse por médicos y enfermos. Su vitalidad, provoca admiración"".
En su oportunidad, José Luis Díaz, neurólogo, autor del prólogo del libro y tío de Pedro Tzontémoc, menciona la visión del fotógrafo y escritor para poder hacer un registro de su propio padecimiento: ""Hace tiempo abandonamos la idea de que la fotografía es un registro de la realidad. Pedro me ha enseñado que la fotografía en todo caso es un registro de la percepción, un registro de lo que el fotógrafo crea, arma, es el mundo armado por un fotógrafo"".
Finalmente, Alberto Ruy Sánchez señala la capacidad de Tzontémoc como un artista que busca alternativas para cada problema específico y cada momento que está viviendo en su vida y lo logra siempre de manera sorprendente. ""Este libro es la historia de su peregrinaje por personalidades que se dedican a sanar"", añadió.
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