En el proceso de divorcio de Lisa Marie Presley, hija del fallecido rey del rock and roll, encontró en su ordenador fotos inapropiadas de menores y derivado de ello se ha hecho público que las gemelas estaban bajo la custodia del Estado de California. Ahora su abuela, Priscilla Presley, ha salido al paso en las redes sociales para aclarar la situación.
“Hay mucha confusión, conmoción y preocupación por todo lo que se está hablando. Déjenme que lo aclare… las niñas no han estado ni estarán nunca al cuidado de otros. Las niñas han estado conmigo y lo estarán hasta que todo se solucione”, aseguró y junto al mensaje, una fotografía de sus nietas, Finley y Harper Lockwood (de 8 años), en una piscina. En otro mensaje, acompañado también por una imagen, Priscilla Presley, de 71 años, agradece todo el apoyo recibido.
En los papeles de divorcio presentados en los juzgados, Lisa Marie Presley aseguraba haberse quedado “en shock, horrorizada y con náuseas” al descubrir que su entonces pareja, Michael Lockwood, guardaba en su ordenador centenares de fotografías en las que aparecían menores, algo por lo que está siendo investigado por las autoridades aunque todavía no han abierto “el caso de manera oficial”, aseguraron fuentes de la investigación a People.
En los papeles de divorcio, que se presentaron en un juzgado de California, se menciona que las gemelas de la pareja están bajo custodia de las autoridades por protección. Algo que ahora ha negado Priscilla Presley a través de su perfil de Facebook. Su hija, de 49 años, pide la custodia completa de sus dos hijas y solicita para su expareja que las pueda ver bajo supervisión.
“Como he experimentado en más de 10 años de matrimonio y como creo que va a conocer esta Corte, Lisa tiene una gran dificultad para ser honesta y raramente acepta la responsabilidad de los errores”, aseguraba Lockwood.
Esto lo presentó por escrito ante el juzgado y ha amonestado a Lisa Marie Presley por romper las reglas del juego al hacer esas acusaciones sin que haya una acusación formal.
El músico le pide a su exmujer, con quien se casó en Kioto (Japón) en 2006, una pensión de 40 mil dólares al mes y 100 mil dólares para pagar los costos del litigio.












