Investigadores de la Universidad de Sevilla y la Universidad de Huelva han llevado a cabo un exhaustivo análisis de la región del Estrecho de Gibraltar, donde se encuentra la mayor concentración de estaciones de arte rupestre con pinturas y grabados prehistóricos que abarcan todo el espectro del arte rupestre de la humanidad, desde sus inicios hasta el periodo histórico reciente. Por ello, proponen medidas de protección global como podrían ser las figuras de Geoparque o Patrimonio Mundial de la Unesco.
En una nota, la Universidad de Sevilla señaló que esto confiere a la zona un valor excepcional para investigar la sustitución de los grupos de cazadores-recolectores-pescadores por sociedades tribales a lo largo del tiempo, así como la transición de los neandertales al Homo sapiens a ambos lados del Estrecho. Los resultados de la investigación han aparecido en una nueva publicación en la revista Quaternary, liderada por investigadores de las universidades de Sevilla y de Huelva.
Un fenómeno único
El objetivo del estudio se centra en definir y analizar las características inherentes al arte sureño, tales como su contexto geográfico y geológico, la elevada densidad de enclaves, la presencia de manos paleolíticas, la amplia variedad de técnicas estilísticas con superposiciones y la reutilización en diferentes épocas de numerosos abrigos.
Según la Universidad de Sevilla, se trata de un fenómeno único en el mundo que se manifiesta en una región geográfica específica, caracterizada por una singularidad inherente y por condiciones ambientales específicas que exigen un enfoque holístico, ya que solo se desarrolla en la unidad geológica denominada Unidad del Aljibe, incluida en la secuencia turbítica de tipo flysch de las Unidades del Campo de Gibraltar (Cordillera Bética), cuya meteorización y erosión en ese lugar ha sido capaz de generar los abrigos donde se ubica.












