Publican libro sobre el cine de la Revolución

"México * Agencias. El cine de ficción sobre la Revolución Mexicana se sumó, junto con el muralismo y la Novela de la Revolución, a la consolidación del régimen posrevolucionario y el proceso de construcción del México moderno. No obstante, no toda la producción fílmica se plegó a los deseos de los hombres fuertes ni exaltó a los llamados héroes nacionales sino que, en algunos casos, también propuso una mirada crítica alejada de la narrativa oficial, asegura Fernando Fabio Sánchez, coautor junto con Gerardo García Muñoz del libro de ensayos ""La luz y la guerra. El cine de la Revolución Mexicana"", publicado por Conaculta.

Fernando Fabio Sánchez, profesor de estudios literarios y cinematográficos de la Portland State University, explicó que el libro reúne diferentes aproximaciones al fenómeno fílmico de la Revolución Mexicana, que abarca un periodo de 100 años.

En ""La luz y la guerra"", el estudio introductorio, como la mayoría de los capítulos, fue elaborado por los propios coautores Fernando Fabio Sánchez y Gerardo García Muñoz, profesor en Prairie View University AM en Houston, Texas. Además, colaboran el cineasta Felipe Cazals y los investigadores Aurelio de los Reyes, Julia Tuñón, Matthew Bush, Jean Franco, Zuzana M. Pick, Stephany Slaughter, Adela Pineda Franco, Héctor Domínguez-Ruvalcaba e Ignacio Corona.

En entrevista, Sánchez detalló cómo el cine de la Revolución se adelantó, con cineastas pioneros como Salvador Toscano, los hermanos Alva (Salvador, Guillermo, Eduardo y Carlos) y Jesús H. Abitia, entre otros, a las narrativas unificadoras y totalizadoras que surgen al finalizar el conflicto armado y que sirvieron para consolidar la idea de nación y de un México unido.

Este trabajo de investigación, refirió, nos llevó tres años. Tanto los colaboradores como los autores analizamos este corpus fílmico desde distintos abordajes: directores específicos (como el caso de Sergei M. Eisenstein, Emilio Fernández, ""El Indio"", o Fernando de Fuentes), una época determinada (los documentales de la Revolución, o los filmes censurados) o un personaje (Pancho Villa, Emiliano Zapata o María Félix).

Además de la introducción, Sánchez hace el recuento del cine documental antes y después de la Revolución: ""Es un cine que se distingue por ir acorde con los acontecimientos históricos, y que por lo mismo escapa al control del Estado. Es muy interesante porque los camarógrafos acompañaban a los distintos ejércitos en conflicto. Es un medio que aporta un corpus documental de imágenes de la Revolución y refleja las fragmentaciones y contradicciones de la guerra misma.

""El primer cine de la Revolución nos habla de la confrontación entre todos los líderes revolucionarios. También es una guerra de imágenes, porque los cineastas muestran aspectos de la guerra desde el punto de vista del bando para el que trabajan. Por ejemplo, Salvador Toscano estuvo en la campaña de Francisco I. Madero; después, los hermanos Alva realizaron cintas para Victoriano Huerta y, cuando éste cayó, hicieron una película sobre los zapatistas. Por su parte, Villa, para financiar en parte su ejército, firmó un contrato con la Mutual Film Corporation para filmar sus batallas. También Obregón contó con los servicios del cineasta Jesús H. Abitia. Cada caudillo tuvo su camarógrafo"".

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