Han pasado casi 50 años desde que Dianne Lake conoció a Charles Manson cuando ella era una niña de 14 años recién emancipada y él era un músico underground un exconvicto.
Ella entró a formar parte de lo que se conoció como “la familia Manson”, un grupo de seguidores del estilo hippie del “gurú”, constituido en su mayoría por mujeres. En agosto de 1969 varios miembros del grupo, con Mason a la cabeza, fueron acusados de una serie de asesinatos sin motivo aparente. Entre las víctimas estuvo la actriz Sharon Tate, esposa del director de cine Roman Polanski, embarazada de ocho meses.
Un recuerdo del que el miembro más joven de la familia Manson ha hablado ahora por primera vez. Lo hace en forma de libro. Un volumen titulado Member of the family con el que quiere “iluminar un capítulo muy oscuro” de su vida.
Dianne Lake tiene 64 años, se ha casado, tiene tres hijos y es profesora. Ella no participó en los asesinatos, aunque para ese entonces se sentía bajo su influencia tras haber circulado anteriormente por otras comunas. “Necesitaba amor y cariño”, recuerda.
Era hija de un exsoldado de la Marina estadounidense que se sintió abandonada por sus padres durante la revolución sexual de los sesenta. “Necesitaba una familia. Necesitaba sentir que pertenecía a algo. Y él se dio cuenta enseguida”, confiesa ahora Lake.
Tras los asesinatos, Dianne no volvió a ver a Manson ni a su familia de seguidores hasta un año más tarde durante el juicio en el que testificó en contra de Manson y el resto de la secta.












