Publicar para niños vive un auge en México

"México * El Universal. En el imaginario de los lectores habitan personajes emblemáticos: la peor señora del mundo, una mujer tan malísima que asusta; Olivia, la cerdita que hace de las suyas; Willy, el chimpancé tímido, Gerónimo Stilton, que vive grandes aventuras; Natacha, la niña más cool del mundo, y Matilda, una chiquilla traviesa. Aunque algunos han llegado al cine y a las series de televisión, todos han surgido de la literatura para niños que en México vive un gran momento.

No sólo se publican más de 2 mil títulos infantiles al año, según las cifras recientes (2008) de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana que reportó una producción de 13 millones 989 mil 476 ejemplares; también es una literatura que se diversifica.

A factores como incremento de editoriales especializadas en niños, 700 puntos de venta, librerías con áreas especiales para los pequeños, ferias del libro, labor en escuelas y el Programa Nacional de Lectura de la SEP, la literatura infantil en México ha desarrollado nuevos géneros, como el libro álbum, la novela gráfica, los libros para bebés y de divulgación.

En este panorama mexicano en el que participan alrededor de 50 casas editoriales, algunas de ellas totalmente enfocadas al público infantil y juvenil, como El Naranjo, Cidcli, Tecolote, Petra y Nostra, los libros para niños van bien. Lo sabe Daniel Goldin, editor de Océano Travesía y actor central de esta historia, pues desde el Fondo de Cultura Económica (FCE) echó andar colecciones infantiles emblemáticas como ""A la orilla del viento"".



Un muy buen mercado

Daniel Goldin dice que nunca la literatura para los pequeños ha estado mejor. ""Es un momento incipiente porque cada vez habrá más cosas, un momento donde se están borrando muchas fronteras entre los libros para niños y los libros para adultos, existe cada vez más una conciencia de que los libros son transgeneraciones"", comenta.

El ejemplo más notable es ""Harry Potter"" que, dice Goldin, fue leído por niños de seis a 78 años, pero además están los álbumes que son pensados para los niños más chiquitos, pero los compran los adultos o los libros de divulgación que tocan temas poco conocidos por los ""grandes"". ""Hay un rompimiento tajante de las fronteras entre lo culto y lo popular o entre el lenguaje gráfico y el textual"", dice el editor que define esta época como de movilización, cambio y migración.

En la literatura infantil actual hay nuevos escenarios y temáticas, lenguajes y relaciones. Hoy el niño es un sujeto social que interviene en el espacio público, tiene derechos y espacios de participación. Saben que existe la violación, la pederastia, las drogas, el abuso, la violencia y la injusticia dentro y fuera de la escuela.

Eso lo saben también los escritores. Francisco Hinojosa, el narrador best seller de México con ""La peor señora del mundo"", que ha vendido cerca de 350 mil ejemplares desde 1992, asegura que ha cambiado la concepción del niño. ""Antes pensabas que había que protegerlo y envolverlo en plástico, como forran los libros para que nada los manche, pero de pronto descubrimos que Freud tenía razón y que los niños son unos perversos polimorfos y que son capaces de saber leer cualquier tipo de temas"", comenta Hinojosa.

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