Pueblos originarios podrían ser desalojados

Representantes de los pueblos zoques del norte del estado hicieron un llamado a las autoridades, organizaciones civiles y pueblo de Chiapas. Diana Ramírez/CP
Representantes de los pueblos zoques del norte del estado hicieron un llamado a las autoridades, organizaciones civiles y pueblo de Chiapas. Diana Ramírez/CP

Movimiento de Pueblos Originarios en Resistencia, Centro de Lengua y Cultura Zoque, y el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas indicaron que se concesionario cinco campos petroleros que se encuentran en los municipios de Reforma, Juárez, Pichucalco, Ixtapangajoya y Solosuchiapa, hecho que, afirman, afectará a las comunidades zoques presentes en dichas zonas.

En agosto de 2016, la Secretaría de Energía dio a conocer el proceso de licitación para el concesionamiento de pozos de extracción de hidrocarburos en los estados costeros del Golfo de México, misma que se compone de 12 bloques, dos de estos con impacto en Chiapas.

El bloque 10 afectaría 42 mil 600 hectáreas de los municipios de Tecpatán, Francisco León y Osctuacán. El bloque 11 afectaría 41 mil 900 hectáreas de los municipios de Chapultenango, Ixtacomitán, Ixtapangajoya, Pichucalco, Solosuchiapa, Sunuapa y Teapa (ya en Tabasco). En total están en riesgo, por despojo y contaminación ambiental, 84 mil 500 hectáreas de territorio zoque.

Tanto el desarrollo ambiental como cultural de la región norte del estado de Chiapas podría entorpecerse. Por eso se hizo un llamado a los organismos de Derechos Humanos y a las organizaciones locales, nacionales e internacionales a participar en el apoyo a la conservación de estos territorios que podrían verse afectados.

Destacaron los representantes de los organismos mencionados que tal como lo marca la Ley, se llevaron a cabo en septiembre pasado asambleas en los municipios de Tecpatán, Francisco León, Pichuclaco e Ixtacomitán.

Sin embargo estas fueron solo de carácter informativo por parte de la Secretaría de Energía y abarcaron solo los cuatro municipios mencionados, mientras que los cinco restantes aún no han sido consultados y esto debe hacerse.

Al respecto, durante la conferencia ofrecida por miembros del Movimiento de Pueblos Originarios en Resistencia, Centro de Lengua y Cultura Zoque, y el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, estos señalaron que durante el consenso pasado efectuado por las autoridades de la Secretaría de Energía, se recabaron únicamente dos firmas, quedando por sentado que no se informó a todos los miembros de la comunidad.

Cabe señalar que los megaproyectos señalados representan un peligro para la biodiversidad de las regiones donde pretenden realizarse, ya que por una parte, su puesta en marcha requeriría del uso de varios millones de agua potable. Mientras que por el otro, la avería de algunos de los tubos subterráneos del complejo implicaría una seria contaminación en los mantos freáticos de hasta 60 kilómetros a la redonda.

Los proyectos de extracción de hidrocarburos también implicarían el desplazamiento de los pueblos originarios de dicha región, mismos que, según las autoridades promotoras de los proyectos (que benefician a privados nacionales y extranjeros), serían reubicados en el municipio de Cintalapa.