Las filtraciones provocadas por la lluvia nunca llegaron a la estructura de la escultopintura Velocidad, que David Alfaro Siqueiros realizó en 1953. El deterioro en el mural, asegura Ernesto Martínez, director del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) del INBA, sólo ha sido superficial y consecuencia de que se trata de una obra al aire libre, localizada en la Plaza Juárez, justo enfrente del Hemiciclo a Juárez de la Alameda Central.
“Básicamente está muy bien, hay que hacer las reposiciones de algunas piezas, pero pues nada más”, dice en entrevista el funcionario, quien afirma que las obras (a cargo de la Fundación del Centro Histórico) realizadas desde 2012 en el edificio contiguo del antiguo Hotel Bamer “se hicieron bien. La reconstrucción del edificio vecino no causo ningún daño al muro y mucho menos al mural”.
Martínez tiene tres meses en el cargo, dice que el año pasado expertos del Cencropam llevaron a cabo un dictamen para determinar el estado de la pieza de 25 toneladas, que hace diez años fue llevada al lugar que ahora ocupa. Justo después de que concluyeron los trabajos en el Bamer, cuando se retiró de la obra una manta que la cubría, quedaron a la vista las huellas del deterioro: suciedad, corrosión de los ángulos que la adornan, cuarteaduras, escurrimiento y manchas salitrosas, además de faltantes de los mosaicos de vidrio con que está elaborado.
Hace más un medio de circulación nacional documentó los daños (20/04/2015). Un grupo de restauradores del propio INBA alertó sobre la posibilidad de que la estructura metálica del mural estuviera dañada y provocara su colapso. Martínez asegura ahora que esa posibilidad no existe pero, al igual que Jacobo García Cruz, encargado del Taller de Pintura Mural del Cencropam, dice que el tema de la estructura corresponde a la Dirección de Arquitectura del INBA.
“En absoluto penetró nada, se hizo una revisión. En uno de los lados hay una compuerta por donde se hizo la revisión. Está seco totalmente, por la parte de arriba está totalmente aislado, las bajadas de agua están sanas, se desalojan muy bien las lluvias y el polvo lo más que podría hacer es que ha penetrado pero el área de Arquitectura es quien se encarga”, dice.












