“¿Quién no ha querido ser popular?”, preguntan al inicio de la película Chicas pesadas, uno de los primeros grandes estrenos del año. Basada en la cinta homónima de 2004 que se convirtió en una de las más populares del cine, recaudando 130 millones de dólares en la taquilla mundial, esta historia juvenil regresa para darle una lección de empatía a las nuevas generaciones.
Luego de llegar el 10 de enero a los cines, ha generado comentarios y suposiciones en redes sociales desde quienes se preguntan quién del elenco original volverá, hasta los que están emocionados por ver las caras de actrices nuevas como Angourie Rice y Renée Rapp en los papeles que en su momento ocuparon Lindsay Lohan y Rachael McAdams, como Cady y Regina respectivamente.
Escrita por la misma guionista que hace dos décadas: Tina Fey, quien además actúa como en la trama, esta historia vuelve a narrar la vida de una adolescente que fue educada en su casa, en África; hasta que se muda a Estados Unidos y comienza con una vida “normal”, empezando por asistir a una escuela pública donde, por primera vez se topa con las normas de los chicos de su edad y con las temidas “plásticas”, el grupo más popular de la escuela, liderado por Regina George.
Un medio de comunicación tuvo acceso anticipado a la película en la que se confirmó que además de Tina Fey y Tim Meadows (el director de la escuela), habrá otro personaje que regresa después de 20 años. Esta cinta no es un remake, tal cual, de la historia original, pues se guía en el musical que también escribió Fey, por lo que algunas de las escenas más icónicas están representadas con canciones y coreografías de baile; además de que cuenta con algunas diferencias.
Si bien, se respeta la esencia del personaje principal, Cady (Angourie Rice), hay algunos cambios en su estructura familiar; mientras que Regina (Renée Rapp) tendrá un toque más malvado y siniestro en esta nueva entrega. Como aliados, Damián (Jaquel Spivey) y Janis (Auli’i Cravalho) acogen y guían a Cady. Son ellos quienes le enseñan todo sobre cómo convivir con los jóvenes de su edad y la convencen de hacer un plan malvado en contra de Regina. Todo eso se repite, pero ahora con ciertas adaptaciones a la actualidad.
Teléfonos celulares, bailes en redes sociales y mensajes instantáneos son algunas de las nuevas aportaciones de la modernidad; por ejemplo, en la escena en la que Regina da a conocer el libro del mal, ahora no saca copias, sino que los alumnos lo replican a través de sus móviles. El emblemático baile de Navidad también regresa con sus adecuaciones y Cady vuelve a destacar como estudiante con los “Mateatletas”.
Finalmente, en el terreno del amor, Aaron Samuels vuelve a aparecer en el pupitre de enfrente, solo que ahora en lugar de Jonathan Bennet, es interpretado por Christopher Briney.











