Recientemente se supo que el exmánager de Alanis Morissette ha sido condenado a seis años de prisión y a pagar a la cantante canadiense 8.65 millones de dólares de indemnización por haberle estafado alrededor de 4 millones entre los años 2010 y 2014.
En esas fechas Alanis ya no generaba millones con sus canciones, pero el condenado, Jonathan Todd Schwartz, se encargaba de gestionar los negocios y el patrimonio de la que fuera una de las grandes artistas de la década de los 90.
En el apogeo del grunge y la música alternativa y dirigida por la discográfica de Madonna, Alanis Morissette despachó 33 millones de copias de su primer trabajo y se convirtió en el ícono de una época.Mantuvo romances sonados con celebridades como el actor Ryan Reynolds, pero con el cambio de siglo reorientó su carrera hacia otras actividades, principalmente relacionadas con la espiritualidad y la salud.
Casada y madre de dos hijos, acaba de aparecer en la presentación de la nueva temporada de Transparent, la premiada serie de temática transgénero. Con un aspecto impecable a los 42 años, la “antidiva” de toda una generación también regresará a los escenarios este mismo año.
La Alanis actual queda perfectamente reflejada en sus redes sociales. Tiene medio millón de seguidores en Twitter y aproximadamente la mitad en Instagram, a los que muestra una vida en la que el yoga, el budismo o la nutrición ocupan un lugar fundamental.
Especialmente todo lo relacionado con la alimentación sana y las acciones de ayuda a jóvenes con trastornos alimentarios que ella misma sufrió de adolescente. El resto lo ocupa su familia, en especial sus dos hijos.
El mayor, un niño de 7 años, y la pequeña Onyx Solace nacida el año pasado, de la que se pueden ver fotos de sus primeros meses de vida y lactancia en las redes sociales de Alanis. Ambos son fruto de su matrimonio con el rapero Mario “Souleye” Treadway, con el que se casó en 2010.
Alanis combinó a la perfección una imagen de cantautora comprometida con temas sociales como el feminismo con la fuerza de una rockera perfecta para el éxito comercial y arrasar con sus videoclips en la MTV. Allanó el camino para otras divas del pop-rock como Avril Lavigne, Pink o Shakira.
La canadiense se convirtió en la cantante del momento junto a Björk y se embarcó en una gira mundial agotadora. Al finalizarla empezó a practicar yoga para combatir el estrés y se marchó a un retiro de varias semanas en la India.












