¿Qué hace la Sociedad Defensora del Tesoro?

¿Qué hace la Sociedad Defensora del Tesoro?

El licenciado Roberto Abe Camil, presidente nacional de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México (Sodetam), explicó en entrevista cómo nació esta institución dedicada a detectar, restaurar y salvaguardar el patrimonio artístico de México.

En exclusiva para Cuarto Poder, el gestor indicó que la organización nace en 1964. Aunque previamente se venía reuniendo gente notable e interesada en la preservación, el rescate y la divulgación de la cultura mexicana en todas sus ramas, es hasta año que se constituye formalmente.

Algunos de los fundadores fueron importantes personajes del arte en México, como la artista Dolores del Río y Elisa Vargas Lugo. “A partir de entonces 1964, la sociedad ha venido trabajando en el rescate propiamente del patrimonio monumental de bienes muebles, pero también en acciones como la pasada muestra de arte en Arriaga, Chiapas”, refirió Abe Camil.

Añadió que pese a tener presencia en varios estados del país, la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México no tiene un acervo como tal, sino que coadyuva con las autoridades de los tres órdenes de gobierno para rescatar el patrimonio.

“Nosotros llevamos a cabo la labor, que no es nada fácil, de conseguir los fondos para la restauración y preservación de los monumentos. Hemos trabajado en iglesias, en capillas, en cuadros y en murales”, destacó.

Asimismo, señaló que actualmente son una sociedad de alcance nacional que tiene presencia en estados como Colima, Morelos, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Puebla, Tlaxcala, Sinaloa y Ciudad de México, aunque la idea es que cada entidad tenga su propio capítulo.

“Me siento muy contento y muy honrado de estar al frente de Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México, pero más que nada me siento comprometido porque es un gran reto y es una enorme responsabilidad. Veo esto no como un privilegio sino como una asignatura pendiente”, expresó.

Finalmente, Roberto Abe comentó que el trabajo es inagotable, como lo es propio patrimonio, por lo que nunca se van a quedar sin actividades, ya que siempre habrá asuntos que atender.