El nacimiento del bebé es un proceso que requiere preparación. El trabajo de parto es el proceso mediante el cual el cuerpo se prepara para que nazca el bebé. Puede comenzar de diferentes maneras: algunas mujeres empiezan teniendo contracciones que progresivamente se vuelven más frecuentes e intensas, mientras que otras pueden notar primero la salida de líquido debido a la ruptura de la bolsa amniótica.
Cuando comienzan las primeras señales, es importante mantener la calma y prestar atención a lo que está ocurriendo. Si el equipo médico ya proporcionó indicaciones específicas sobre cuándo acudir al hospital, deben seguirse esas instrucciones, ya que cada embarazo y cada situación son diferentes.
Si existe sangrado abundante, dolor intenso y constante, disminución importante de los movimientos del bebé, dificultad para respirar, pérdida de líquido o cualquier situación que genere preocupación, se debe buscar atención médica inmediatamente.
¿Cómo controlar los nervios?
Es completamente normal sentir miedo o ansiedad durante el parto. Una de las mejores herramientas es conocer previamente qué puede suceder. Durante las contracciones, intenta concentrarte en una sola contracción a la vez, en lugar de pensar constantemente cuánto falta para que termine el parto. Puedes cerrar los ojos, concentrarte en la respiración, escuchar música si el lugar lo permite o pedir a tu acompañante que te ayude a mantener la calma. Una persona de confianza puede brindar apoyo emocional, ayudarte a cambiar de posición, darte un masaje en la espalda o simplemente acompañarte.
Si el hospital o centro de nacimiento permite un acompañante, su presencia puede ser muy valiosa. No necesariamente tiene que saber cómo atender un parto; muchas veces su principal función es proporcionar tranquilidad y apoyo. Puede ayudarte a recordar las indicaciones del personal médico, ofrecerte agua si está permitido, ayudarte a respirar durante las contracciones, mantener una actitud positiva y comunicar al equipo de salud si nota algún cambio. Lo más importante es que el acompañante respete las decisiones de la mujer y las indicaciones médicas.
¿Qué hacer cuando comienzan las contracciones?
Las primeras contracciones pueden parecer cólicos o una presión en el abdomen y la espalda. Conforme avanza el trabajo de parto, suelen hacerse más largas, fuertes y frecuentes.
Durante las primeras contracciones puede ser útil intentar mantenerse tranquila, respirar lentamente y cambiar de posición si el personal de salud lo permite. Algunas mujeres encuentran alivio al caminar, balancear suavemente la pelvis, sentarse sobre una pelota de parto o adoptar posiciones diferentes. No existe una única posición que todas las mujeres deban utilizar. Lo importante es encontrar una postura cómoda y segura de acuerdo con las indicaciones del equipo que está atendiendo el parto. También puede ayudar concentrarse en la respiración, en lugar de contener el aire por miedo al dolor, intenta realizar respiraciones lentas y controladas, inhalando suavemente y exhalando de manera prolongada.
¿Sabías que…?
El trabajo de parto puede durar diferentes cantidades de tiempo dependiendo de factores como si es el primer nacimiento, la evolución de las contracciones y las características individuales de cada embarazo. Por eso no es recomendable comparar la duración de un parto con el de otra mujer.
¿Qué pasa cuando se rompe la bolsa?
La bolsa amniótica contiene el líquido que rodea y protege al bebé durante el embarazo. Cuando se rompe, puede salir líquido por la vagina, desde una pequeña cantidad hasta un flujo más abundante.
Si sospechas que rompiste la bolsa, es importante informar al personal de salud y observar características como el color y el olor del líquido. Si el líquido es verdoso o tiene sangre, existe fiebre, dolor intenso, sangrado abundante o disminución de los movimientos del bebé, es especialmente importante recibir valoración inmediata. No es recomendable introducir objetos en la vagina ni intentar comprobar por cuenta propia cuánto se ha dilatado el cuello uterino. A medida que las contracciones se vuelven más frecuentes e intensas, el cuello uterino comienza a dilatarse para permitir que el bebé pase hacia el canal del parto.
Durante esta etapa es importante seguir las indicaciones del personal médico, respirar de acuerdo con las recomendaciones y utilizar las posiciones que sean seguras para la madre y el bebé. Algunas mujeres pueden sentir presión en la pelvis, necesidad de evacuar o una sensación cada vez mayor de que el bebé está descendiendo.
¿Cuándo hay que pujar?
Una de las preguntas más frecuentes es cuándo comenzar a pujar. En general, no es recomendable empezar a hacerlo por iniciativa propia simplemente porque las contracciones son fuertes. El personal que está atendiendo el parto indicará cuándo es el momento adecuado para pujar, de acuerdo con la dilatación y la posición del bebé. Cuando llegue ese momento, escucha las instrucciones de la persona que está atendiendo el nacimiento y trata de coordinar el esfuerzo con las contracciones.
Cuando el bebé comienza a salir, es posible sentir una presión intensa en la zona pélvica. El equipo médico indicará cómo respirar y cuándo realizar los esfuerzos necesarios.
En algunos momentos pueden pedirte que disminuyas el esfuerzo o que respires de determinada manera para permitir que la cabeza del bebé salga de forma controlada. Aunque puede ser difícil pensar con claridad debido al cansancio y al dolor, seguir las instrucciones del personal ayuda a que el nacimiento se desarrolle de manera segura.
Después de que nace el bebé
Una vez que nace, el personal médico evaluará al recién nacido y, cuando las condiciones de la madre y el bebé lo permiten, puede favorecerse el contacto piel con piel. Este contacto consiste en colocar al bebé directamente sobre el pecho desnudo de la madre, generalmente cubriéndolo con una manta para mantenerlo caliente. El contacto piel con piel favorece el vínculo entre ambos y puede facilitar el inicio de la lactancia. El equipo de salud también vigilará a la madre, controlará el sangrado y comprobará que el útero esté contrayéndose adecuadamente. Si tanto la madre como el bebé se encuentran estables, puede intentarse iniciar la lactancia durante la primera hora después del nacimiento. No siempre ocurre inmediatamente y algunas madres necesitan ayuda para encontrar una posición cómoda o lograr un buen agarre. Pedir apoyo al personal de salud no significa que algo esté mal; aprender a amamantar puede requerir práctica.
¿Qué pasa con la placenta?
Después de que nace el bebé, el útero continúa contrayéndose y se produce el desprendimiento y expulsión de la placenta. Esta etapa se conoce como alumbramiento, aunque el nacimiento del bebé ya ocurrió, el personal médico continuará vigilando a la madre porque todavía es necesario controlar el sangrado y asegurarse de que la placenta haya salido completa. Es normal presentar sangrado vaginal después del nacimiento, conocido como loquios. Durante los primeros días puede ser parecido a una menstruación abundante y posteriormente suele disminuir y cambiar de color. Sin embargo, un sangrado excesivamente abundante, mareos, debilidad intensa, dificultad para respirar, fiebre, dolor que empeora o cualquier síntoma preocupante requiere atención médica inmediata.
¿Y si el parto termina en cesárea?
No todos los nacimientos ocurren mediante parto vaginal. En determinadas situaciones, el equipo médico puede recomendar una cesárea porque considera que es la opción más segura para la madre, el bebé o ambos. Si durante el trabajo de parto surge una complicación y se necesita una cesárea, el equipo explicará la situación y el procedimiento siempre que las circunstancias lo permitan. Lo importante es recordar que el objetivo de la atención obstétrica es conseguir un nacimiento seguro, independientemente de la vía de nacimiento.
¿Qué debe llevar la mamá al hospital?
Preparar una bolsa con anticipación puede evitar preocupaciones cuando llegue el momento. Puede incluir documentos médicos, identificación, ropa cómoda, artículos de higiene personal, ropa para el bebé, pañales y los objetos que haya solicitado previamente el hospital.
También es recomendable tener definido cómo llegar al hospital y quién acompañará a la madre, especialmente cuando se vive lejos del lugar donde se realizará el parto. Durante el parto pueden surgir situaciones inesperadas. Por eso es importante mantener una comunicación abierta con médicos, enfermeras, parteras y demás profesionales que participan en la atención.
Si algo duele, genera miedo o no se entiende una indicación, es válido preguntar. La mujer debe recibir información clara sobre los procedimientos que se realizan y expresar sus dudas y preferencias siempre que la situación clínica lo permita. Aunque cada parto es diferente, existen situaciones que requieren atención inmediata. Entre ellas se encuentran el sangrado vaginal abundante, dolor abdominal intenso y constante, pérdida de líquido con coloración verdosa, fiebre, dificultad para respirar, desmayo, convulsiones, dolor de cabeza intenso acompañado de alteraciones visuales o una disminución marcada de los movimientos del bebé.
Ante cualquiera de estas señales, no se debe esperar a que desaparezcan por sí solas. Es necesario contactar al equipo médico o acudir a un servicio de urgencias. Dar a luz puede ser una de las experiencias más intensas de la vida. Puede haber momentos de dolor, cansancio, miedo y también de enorme emoción. Respirar, escuchar las indicaciones del equipo médico, contar con una persona de apoyo y concentrarse en cada etapa puede ayudar a afrontar el proceso.
No existe una manera única de vivir el parto, cada mujer, cada embarazo y cada nacimiento son diferentes. Lo más importante es contar con atención profesional y buscar ayuda cuando exista cualquier señal de alarma. Si crees que estás entrando en trabajo de parto, sigue las indicaciones que te haya dado previamente tu equipo médico. Si tienes sangrado abundante, pérdida de líquido, contracciones regulares, disminución de los movimientos del bebé o cualquier síntoma que te preocupe, comunícate con tu médico o acude a un servicio de urgencias.












