¿Qué hay detrás de Zona Maco?

Algunas ediciones del evento han estado inmersas en la polémica. Cortesía
Algunas ediciones del evento han estado inmersas en la polémica. Cortesía

Entre 2004 y 2005, en más de una ocasión Zona Maco quedó vacía. Las manifestaciones de Los 400 Pueblos y los cierres de vialidades alrededor de Expo Reforma impedían llegar al encuentro. En 2009, los pasillos de la feria, ya ubicada en Centro Banamex, lucieron vacíos de nuevo ante la emergencia por la epidemia de Influenza A(H1N1) que impedía tumultos. El año pasado se quedó sin gente otra vez debido a la emergencia provocada por el sismo del 19 de septiembre. En todas las ocasiones, Zélika García decidió mantener el encuentro comercial.

Estos son algunos de los tropiezos a los que ha sobrevivido la feria, que este año llega a su 15ª edición como la cita más importante en América Latina y de las diez primeras a nivel mundial. Pero detrás hay una larga historia de incidentes y rompimientos legales que en más de una ocasión pusieron en quiebre el encuentro.

Una historia que se remonta a su nacimiento en 2002 en Monterrey, y pasa por actos de censura, demandas por el uso del nombre, un edificio en obra negra como sede, emergencias sanitarias sin respetar y la promesa sin cumplir de una fundación.

Una feria que nació “dispersa” en su objetivo de mercado, considera el coleccionista Jaime Ashida. Una propuesta comercial “pequeña en sus primeros años”, en palabras del galerista Enrique Guerrero. Un proyecto con un “arranque difícil”, recuerda el también galerista Oscar Román: “Un proyecto que ha sobrevivido por la calidad de las galerías que participan, por el coleccionismo que se ha ido construyendo y por la producción artística local”.

Con 25 galerías, 12 instituciones y 10 revistas de arte de 18 ciudades y siete países, la empresa Provest Exposiciones presentó en 2002 Muestra 01. Una feria con sede en Monterrey que quería recobrar el espíritu de Expoarte Guadalajara que realizó su última edición en 1999. Este nuevo proyecto era de Zélika García y Graciela Reyes Rocha. La inauguración estuvo a cargo de Marta Sahagún, y recibió mil 500 personas por día.