¿Qué pasa si corres con tenis desgastados?

¿Qué pasa si corres con tenis desgastados?

Correr con tenis desgastados puede ser común, pero no por eso es lo ideal. Decimos que es común porque tal vez no siempre tenemos el tiempo de buscar nuevos zapatos o incluso, la posibilidad económica de adquirir un nuevo par cada cierto tiempo. Especialmente si estamos en búsqueda de calzado especializado y específico para nuestras metas.

No obstante, es importante hablar de este tema y aclarar que para cuidar la salud, sí debe tomarse en cuenta el tipo de zapato que usamos, sobre todo en contextos deportivos y de alto rendimiento. Por eso, si corres con los tenis desgastados, puedes estar sacrificando tus resultados y, a la par, el cuidado de tu cuerpo. Te contamos por qué.

¿Por qué es importante correr con buenos tenis?

Correr con buenos tenis no es un detalle superficial ni una cuestión meramente estética, sino que es un factor clave para la salud, el rendimiento y la prevención de lesiones. Primero que nada, porque el impacto que recibe el cuerpo al correr es considerable, y los tenis pueden marcar una diferencia en ese sentido. De acuerdo con algunos estudios en biomecánica, cada zancada puede generar una fuerza de entre dos y tres veces el peso corporal sobre las articulaciones, especialmente en rodillas, tobillos y cadera, y un calzado adecuado funciona como un sistema de amortiguación que absorbe parte de ese impacto, reduciendo el estrés acumulado en huesos y tejidos blandos. Sin esta protección, el riesgo de desarrollar lesiones como la fascitis plantar, la tendinitis o el síndrome de la cintilla iliotibial aumenta significativamente.

Además de la amortiguación, los buenos tenis ofrecen estabilidad y soporte, sobre todo cuando se eligen tenis adecuados para el tipo de pisada de cada persona. Esto también se ve beneficiado según el tipo de material que componga el calzado, como espumas de alta respuesta o placas de carbono, que permiten mantener el ritmo.

¿Qué pasa si corres con tenis inadecuados?

Parece menor, pero elegir unos buenos tenis para hacer ejercicio no solo mejorará el rendimiento, sino que ayudará a cuidar la salud del cuerpo y, eventualmente, podrá hacer que una persona sienta mayor interés y constancia en el ejercicio.

Por otro lado, incluso si tienes unos buenos tenis para correr, pero no los renuevas con suficiente frecuencia, existe el riesgo de lesionarte y reducir tu rendimiento. Y aunque algunos estudios reconocen que no es del todo claro por qué pasa esto, lo cierto es que el desgaste de los tenis se relaciona con una menor amortiguación y una mayor presión sobre los pies, arriesgando el cuidado del cuerpo.

Además, es un hecho que un par de tenis desgastados es menos cómodo que un par nuevo, por lo que el resultado se ve afectado. ¿Por qué pasa esto? Porque a medida que un par de tenis se usa, la mediasuela; es decir, la parte que amortigua el impacto, pierde su capacidad de absorción. Esto significa que, en lugar de disipar la fuerza de cada zancada, el impacto se transmite casi por completo a tus articulaciones. Con el tiempo, esto puede traducirse en dolor en rodillas, tobillos y cadera, e incluso en lesiones más serias por sobrecarga.

Otro problema importante es la pérdida de estabilidad. Cuando la suela está desgastada, el tenis deja de ofrecer el soporte necesario para mantener una pisada alineada. Esto puede provocar pequeñas desviaciones en cada paso que, repetidas cientos o miles de veces, generan desequilibrios musculares y tensiones innecesarias, incluso sin que te des cuenta.

Por último, con un par de tenis desgastados se puede perder tracción, es decir, la capacidad de agarre del calzado, lo cual aumenta los riesgos de accidentes al resbalar en superficies húmedas o irregulares.

¿Cada cuánto hay que cambiar los tenis para correr?

Los especialistas suelen recomendar cambiar los tenis cada 500 a 800 kilómetros, dependiendo del tipo de corredor y la superficie, aunque una unidad de medida puede ser tan simple como reconocer cuando un calzado ya no se siente cómodo ni seguro.

Una forma de identificar si es momento de cambiar tus tenis para correr es el desgaste visible, como la reducción de la espuma o si esta se ve comprimida, lo mismo que si la zona del talón se ve baja o la suela se nota desgastada. Otro indicador importante es la deformación del tenis: si notas que está inclinado o que perdió su forma original, ya no está dando el soporte adecuado.

En términos prácticos, si corres de forma constante, esto puede traducirse en cambiar tus tenis cada 4 a 6 meses (para alguien que corre varios días a la semana). Sin embargo, si lo haces de manera ocasional, podrían durarte hasta un año.