Eduardo Moreno Laparade, sobrino de Mario Moreno, “Cantinflas”, murió alrededor de las 15:30 horas del día domingo, a causa de un paro respiratorio derivado del covid-19, según informó la exnuera del “mimo de México”.
Será recordado como una persona que se preocupó en ayudar al prójimo, destacó, porque desde que “Cantinflas” murió, él llevó la batuta y estuvo al pendiente, hasta el día de su muerte, de la fundación Mario E. Moreno, que por 27 años ayudó a distintas organizaciones como casas hogar, hospitales y escuelas para niños Down. Además, es una editorial en la que se elaboran libros gratuitos para entregar en los colegios.
“Nos deja el haberle dado seguimiento a la fundación, que a don Mario también le gustaba siempre ayudar a la gente, y qué bueno que él (Laparade) siguió con ese legado, siguió ayudando a la gente, estando siempre pendiente a la casa del actor y de todas las fundaciones que se beneficiaban de la fundación de don Mario. Él la manejó excelentemente y esas enseñanzas le dejó a mis hijos”, comenta.
En cuanto al tema de qué pasará con los derechos de las películas de “Cantinflas”, de las que era titular su sobrino, comentó que no sabe nada sobre el tema ni si dejó algún testamento. “Murió entre las tres y media y cuatro de la tarde de hoy. Fue por el covid, al final tuvo un paro respiratorio”, comentó.
Laparade fue hospitalizado el 19 de enero por complicaciones debido al coronavirus y tuvo que ser sometido a una traqueotomía para reducir su dependencia de un respirador artificial. Anteriormente tuvo que ser intubado para ayudar a sus pulmones en la oxigenación; después los médicos indicaron a la familia que estaban intentando una extubación, pero a pesar de la paciencia, esta no fue posible.
“Todos creíamos que la iba a librar y no fue así. Es muy lamentable, la verdad, no podemos ni luchar contra esta enfermedad ni estar con nuestros seres queridos. Es una muerte muy ingrata porque no puedes despedirte, no puedes estar ahí, no puedes nada, esto es muy lamentable”, expresó.
También enfatiza que ninguno de los familiares sabe cómo pudo haberse contagiado, porque desde que inició la pandemia Laparade estaba muy atento a los cuidados para evitar el contagió e incluso llamaba a su familia constantemente para checar el estado de salud de todos. “No sabemos ni de dónde, nadie sabe. Al final de cuentas ya puede ser en cualquier lado, por cualquier cosa. Ya nadie sabe nada”, afirmó.











