Aunque será hasta 2021 cuando Ricardo González Gutiérrez, mejor conocido como Cepillín cumpla 50 años de trayectoria, este viernes el famoso payaso comenzó sus festejos en Venga la alegría. Previamente, detalló que buscará que el Gobierno de la Ciudad de México le brinde un homenaje en la plancha del Zócalo el próximo año.
Cepillín detalló que ha buscado acercarse a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, para hacer un magno festejo en el primer cuadro del Centro Histórico donde quiere hacer un magno concierto en el que pretende tejer una decena de invitados, entre ellos sus amigos Yuri y Enrique Guzmán.
“Ando buscando hablar con la señora Sheinbaum para que me hagan un homenaje en el Zócalo, y llevar a todos los artistas amigos míos y que vaya la gente gratis, que dure horas, que sea como permanencia voluntaria como antes se hacía. Como no tengo enemigos, quiero a todos, desde Enrique Guzmán, Silvia Pinal y todos los amigos que durante 50 años he podido hacer”, detalló.
El payaso compartió que espera que con su posible homenaje en el primer cuadro del Zócalo, este sitio emblemático de la capital mexicana pueda fungir de nuevo como un sitio en el que se pueda llevar entretenimiento, algo que considera desde hace un par de años ha escaseado.
“Estoy harto de ver plantones en la plancha del Zócalo y eso es todo lo que veo en los últimos años, cuando en realidad es la plaza más importante del país, y creo que debe usarse como se usa en otros países que son para festejos y aquí el Zócalo lo ha echado a perder y hay que devolverle ese sentido de gran plancha de un gran país”, comentó.
Durante el festejo que se le hizo en Venga la alegría, matutino de Azteca, Sergio Sepúlveda, conductor y productor del programa, detalló que quería iniciar los festejos de Cepillín, pues considera que la televisión hasta el momento no le ha rendido un merecido reconocimiento a una figura tan emblemática como lo es el famoso payaso.
Para el conductor, la importancia de Cepillín radica en que fue innovador en cuanto a payasos en la televisión, y aunque es consciente de que antes de él ya estaba Bozo, fue el regiomontano quien lo llevó un paso más allá al tener su propio programa, discos, un circo y hasta tiras cómicas.











