Familias umbilicales se unieron a la quermés S.O.S Radiombligo, que tuvo como escenario el parque hundido de la Universidad Autónoma de Chiapas, para despedir este programa que se va de la radio pública debido a la falta de pagos a sus creadores.
En este evento se contó con la presencia del grupo de títeres La Matatena con la obra El panadero y el diablo, seguida de intervenciones musicales acompañadas de pinturas, como un mural que hizo el artista Hugo Huitzi, además de la venta de comidas, rifas y otros productos que llevaron los fanáticos para ayudar al equipo que realiza este programa que se ve afectado por el recorte presupuestal.
En entrevista, Raymundo Zenteno Mijangos, conocido como “Zopilote”, argumentó: “Es un momento muy importante en la vida de Radiombligo, porque primero anunciamos la despedida, ante una situación difícil donde un trabajador al que no le pagas seguramente solo llegará a cobrarte al día siguiente, y nosotros llevamos muchos sábados sin cobrar, como 40. Siempre ha sido así, no término de comprender por qué, y ahora tuvimos que avisar al público que nos íbamos a ir”.
Esta noticia, cuenta “Zopilote”, ha causado una tremenda respuesta por parte del público, e incluso ha visto llorar a madres y niños, indignados, y aunque es el anuncio de la despedida, muchas personas dicen que este proyecto no termina.
“La razón por la cual finaliza este proyecto es muy sencilla, la falta de atención a los niños. Este es un proyecto que lleva casi quince años, que ha tenido muchos frutos, pero sobre todo ha tenido un arraigo, una transformación en el público infantil que ha cambiado a familias, ha transformado a artistas y nosotros como mediadores”, expresó.
Además, refirió: “Es un poco absurdo e incompresible que este proyecto haya tenido un mal trato. Buscamos mucho a las autoridades, les llevamos un montón de cartas desde el año pasado y no hubo respuestas, ni siquiera nos mandaron a decir ‘no pago por eso o por aquello’, y pues dijimos que ya nos vamos, pero la gente se resiste a este final.
“Esta quermés surge por iniciativa del público que quiere salvar a Radiombligo, y fue por eso que trajeron productos para venderlos, pues es cierto que les debo a personas que trabajan en Radiombligo, que son un total de ocho personas y no les hemos pagado, y el público nos ha sostenido los últimos meses gracias a sus donaciones”.
De igual forma, indicó: “Antes, cuando un proyecto iba funcionando iba obteniendo un aumento; llegó cierto tiempo que recibimos hasta un millón 300 mil pesos, pero con la entrada del nuevo gobierno nos redujeron a la mitad los ingresos, porque, de hecho, también nos íbamos, pero dijimos que no nos podíamos ir y nos dieron la mitad del dinero, pero tardaba mucho en llegar. Este año nos tenían que dar 800 mil pesos y no nos han dado nada”.
Zenteno Mijangos opina que estas cifras son insignificantes ante otros gastos como los pagos a artistas que engalanan las ferias del pueblo, donde se gastan cantidades exorbitantes que pueden servir para tener este proyecto por 20 años más.
Para “Zopilote” sería un error llevar el proyecto a la radio privada, porque donde ellos transmiten es la radio del pueblo y hay presupuesto para la radio, además de que son estaciones que llegan a todo el estado. Aunque le digan que le van a pagar tres veces más de lo que cuesta el proyecto, no lo acepta porque ese no es un asunto de dinero sino de que esas radios no tienen el mismo alcance que la red de radio pública.
Raymundo argumentó que sí pueden utilizar el patrocinio de algunas empresas, pero esto es poco probable, dado el mensaje que dan, “pues la Coca no querrá patrocinar cuando el programa dice que no tomen ese refresco; es decir, no nos interesa tanto la lana ni queremos hacernos ricos, pero sí poder comprar lo indispensable con este proyecto”.












