Si alguien no conoce a Rafa Arreguín, él mismo da una pista para entrarle: “Chica tormenta”. No solo por ser su canción más popular, sino porque, dice, “es un buen spoiler de todo lo que te vas a encontrar en mi repertorio”.
Con esa carta de presentación llega a la Ciudad de México para mostrar su nuevo disco Reflexiones y delirios materializados en el Foro Indie Rocks, el próximo 16 de abril. Rafa acepta que escribe desde su vida, y por eso sus temas favoritos suelen ser los más recientes.
El álbum está pensado más desde el sonido que desde la letra, con ecos setenteros y ochenteros heredados de la música que escuchaban sus abuelos. “Ahí estaban José José, Vicente Fernández, Camilo Sesto, Napoleón, luego descubrí cosas como Los Pasteles Verdes o Los Ángeles Negros. Son dramáticos, azotados, como yo. Quería un disco intenso, así que tuve que volver a mis propios fantasmas”, dice.
Rafa dice que hace “música libidinosa”, no solo por la carga erótica que suele asomarse en algún verso, sino por el sentido psicológico de la libido como energía vital. “No me gusta decir que hago rock o pop o electrónica. Mi estilo está más en contar algo, en que la canción diga algo. No veo tanta gente apostando por eso: por la canción como corazón del proyecto”, señala.












