Apuntalemos los andamiajes del alma es el más reciente libro del maestro Rafael Molina Matuz, un pasaje de la historia que tiene como eje central el alcohol, más conocido en Chiapas como “trago”.
En la presentación de la obra, que se efectuó en el marco de la Feria Internacional del Libro Unicach 2018, se contó con los comentarios de Alonso Carbonell, Mario Nandayapa y el propio autor.
En primera instancia, Alonso Carbonell, quien abrió la mesa de comentarios, sostuvo que este libro es un medio que nos lleva a través de fraseologías a conocer lo que importantes personajes como Pablo Neruda, José Ortega y Gasset, Gervacio Grajales, Sócrates, entre otros, dijeron del alcohol. Agregó que es un exquisito texto para entretenerse y que sería bueno que estuviera en la biblioteca de cada persona para que sea un libro de consulta.
Otro de los invitados fue el escritor e investigador Mario Nandayapa, quien precisó que cada presentación de libro es una celebración, y dijo que el ensayo es un género literario de reciente creación, ya que su origen se remonta a cuando el escritor francés Michel de Montaigne publicó su obra Ensayos. Nandayapa compartió que uno de los texto de Montaigne fue precisamente sobre el vino.
El investigador destacó que, si bien el libro de Rafael Molina Matuz es un breviario, él más bien lo denominaría “bebario”, y recalcó que en dicha publicación el autor retoma leyendas, escritos sagrados y frases que mencionan una y otra vez la presencia del producto embriagante de la dieta cultural de la humanidad. Parafraseando a Isaías, dijo: “Hay de vosotros los que levantéis de mañana a beber vino y lleguéis a la noche ebrios de vino”.
Por su parte el escritor Rafael Molina Matuz señaló que este trabajo surgió a partir de que se dio cuenta de que el alcohol o el vino es un fiel acompañante que ha seguido de cerca los procesos históricos de la humanidad.
Sobre el título del libro, Molina Matuz declaró que fue tomado de la frase de un arquitecto que es Premio Chiapas, que cuando quería invitar a tomar a los amigos decía: “Te invito una copa para apuntalar los andamiajes del alma, contraventear la estructura del corazón y drenar los caños de la esperanza”.












