“¿Tú me tienes o tú me odias?”. Es el juego de palabras que quedó grabado en toda una generación que escuchó “Du hast”, uno de los icónicos éxitos de Rammstein, el cual hace 23 años se estrenó, y Till Lindemann lo está celebrando.
En esta ocasión, Till les dice a los mexicanos esa frase que muchos han cantado durante más de dos décadas, pues la banda alemana ya estaba llamando la atención de los críticos musicales después de haber lanzado su primera producción musical, llamada Herzeleid, pero fue la aparición de “Du hast” lo que los catapultó a la fama internacional.
Si bien lo que le llamó la atención a miles de personas que no hablan alemán alrededor del mundo, además de ser una canción poderosa dentro del metal industrial, fue la intensidad de la pronunciación del cantante, capaz de estremecer a cualquiera.
La bandan a principios de los 90 siguió la corriente llamada Neue Deutsche Härte (nueva dureza alemana), una corriente que muchos los consideran como los fundadores, por el uso de voces muy graves, las guitarras muy distorsionadas y obviamente el uso del alemán.
En el caso de “Du hast”, muchos aseguran que la letra dice “tú me odias”, pero ese debate que ha durado años, sin duda fue a adrede, ya que la banda a lo largo de su carrera ha demostrado que le gusta jugar con las palabras que emplean en sus letras.
Para ello utilizan las ambigüedades del idioma, porque “Du hast mich” significa “tú me tienes”, pero su pronunciación es similar a “Du hasst mich”, que significa “tú me odias”.
¿De qué habla la canción?
Aunque varios se hayan imaginado miles de historias sobre odio, pertenencia, fuego y destrucción, para desilusión de muchos, la canción es una crítica a la unión matrimonial y está inspirada en los votos. Till ya ha manifestado en varias ocasiones que casarse es una tontería y decir “hasta que la muerte los separe”, es algo antinatural.
No es la única vez que la banda ha abordado el tema; ya lo había hecho en su primera producción discográfica con “Heirate mich” (cásate conmigo). Así que en “Du hast” el juego de palabras quedó a la perfección, porque si la relación de pareja va como miel sobre hojuela, es bonito saber que aún ambos se pertenecen, pero si la relación está a un paso del divorcio, “tú me odias” es más ad hoc.











