Realizan caminata de San Pascualito en Tuxtla

Realizan caminata de San Pascualito en Tuxtla

El recorrido tradicional de San Pascual Baylón se realizó al mediodía del domingo en la capital chiapaneca, donde un contingente de personas de alrededor de 100 metros de largo acompañó la carreta sobre la Avenida Central.

La procesión salió desde la capilla de este santo, ubicada en la 6ª Poniente, para tomar la Avenida Central hasta llegar al Parque Jardín del Arte, antes 5 de Mayo, donde concluyó la caminata.

Al frente de todo el cortejo iban mujeres con vestidos de chiapanecas, seguidas de los parachicos, que bailaron al son del carrizo y el tambor, para continuar con los padres de esa iglesia, posteriormente la carreta y luego los cientos de fieles.

Se sabe que desde hace varios años, entre los indígenas que habitaban esta ciudad capital ya existía este tradicional recorrido, pero el dato más concreto data del año de 1948, que se toma como fecha de inicio.

Origen

Pascual Baylón (o Bailón) nació en Torre Hermosa, Aragón, España, en 1540. Le pusieron por nombre Pascual por haber nacido el día de Pascua de Pentecostés. De una familia de feliz, con pocos haberes y mucha generosidad, de joven fue pastor, después ingresó a la orden Franciscana, (hermano lego de los Frailes Menores Descalzos de San Francisco), donde sobresalió por su alegría y su devoción por la Virgen y por la eucaristía.

Se dice que recogía las sobras de la comida y las distribuía entre los pobres. Siempre tenía para todos una sonrisa y una palabra amable. Reservaba para sí la peor comida y daba la mejor a los demás, nunca le faltó para dar. Decía: “Nunca hay que negar el pan a nadie, cuando hay generosidad y ganas de compartir, siempre se produce el milagro”. Y también: “Que mi vida os ayude a encontrar la felicidad en el servicio a los demás”.

Murió en 1592 y su sepulcro está en el Santuario de San Pascual Baylón, conocido como El Sant, en la ciudad de Villarreal, provincia de Castellón, España. Son famosas las peregrinaciones al santuario. Muchas personas, al acercarse a su tumba, le hacen una petición y, si oyen unos misteriosos golpecitos, es señal de que sus ruegos han sido escuchados. Hizo muchos milagros y el papa lo declaró santo en 1690. Patrono de  asociaciones y congresos eucarísticos y santo titular de muchos templos, parroquias y monasterios en el mundo entero. En España y México es el santo patrono de cocineras y cocineros.

Desde tiempos remotos, las mujeres tenían a San Pascual Baylón en la cocina y, si  querían que la comida estuviera buena y a tiempo, imploraban al santo, pues es venerado por su capacidad de solucionar los problemas de sus devotos, en especial si se trata de la comida. Cuenta la leyenda que se ponía a rezar y se olvidaba de cocinar, entonces venían los ángeles y preparaban la comida, que siempre estaba a tiempo.

Se le rezan diferentes coplas, que son más efectivas si también se bailan:

“San Pascual, San Pascualillo, tú te encargas del caldillo, mientras yo… me tomo un vinillo”. “San Pascual Baylón, báilame en este fogón, tú me das el sazón y yo te dedico un danzón”.

Historia

En la ciudad capital de Chiapas se encuentra la iglesia de San Pascualito. Una iglesia que, según se cuenta, no es reconocida por la religión católica, por el santo que se venera y el tipo de prácticas que allí se realizan. Similar a la iglesia de la comunidad de Chamula, algunos de sus ritos consisten en barrer el cuerpo con albahaca y veladoras, además de permitir a indígenas u otras personas venerar una amplia variedad de santos, aunque el más importante es San Pascualito Rey.

En resumen, San Pascual Rey o Muerte es una variación de San Pascual Baylón, el primero venerado como una entidad encargada de la buena muerte, para el desahuciado, contrario al último, que se encarga de curar las enfermedades.

La unión de la religión cristiana con la cultura zoque representó un duro golpe para sus creencias, pero la veneración hacia el santo antes mencionado resultó una grieta para combinar sus creencias con la adoración del Dios cristiano.

Según un informe de 1601, se denunció la idolatría de este santo, y en 1872 se creó una hermandad que apoyaba su veneración, representando a un esqueleto sentado en una carreta, elaborado en madera y que se resguardó en diferentes iglesias, hasta su ubicación actual.