El Museo Universitario del Chopo presentará en septiembre la muestra “Desbocadas: Yeguas del Apocalipsis. Retrospectiva”, que recupera material del colectivo chileno fundado en 1987 por los escritores Pedro Lemebel (1952-2015) y Francisco Casas (1959), referente de la lucha por los derechos humanos. Actualmente, la exposición se exhibe con éxito en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile.
Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1915-2006), el dúo denunció la escasa atención del Estado al VIH/sida. Además de exigir la presentación con vida de los desaparecidos y la liberación de presos políticos, luchaban en favor de las disidencias sexuales, del movimiento feminista y contra la homofobia institucional, explicó el curador de la exhibición, Gerardo Mosquera, en entrevista con La Jornada.
Las Yeguas llevaban a cabo dos tipos de acciones: de irrupción y planificadas. Las primeras eran sorpresivas, como la ocurrida en 1988 durante una protesta de estudiantes de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, a la que Lemebel y Casas llegaron desnudos y montados en una yegua, con el fin de exigir el ingreso de las minorías a la institución.
También realizaron performances y exhibiciones, como la serie fotográfica “Lo que el sida se llevó”, compuesta por 30 imágenes tomadas por Mario Vivado, en las que los escritores rindieron homenaje a figuras de la cultura popular y a amistades, algunas de ellas víctimas del virus. La muestra formó parte de una exposición colectiva montada en noviembre de 1989 en las instalaciones del Instituto Chileno-Francés de Cultura.
Se salda una deuda
A pesar de la popularidad de los integrantes del colectivo, esta exposición había sido históricamente anhelada. Con su presentación, “hemos podido saldar” una deuda, señaló Varinia Brodsky Zimmermann, directora del museo, en entrevista con este diario.
Su apunte remite a un altercado ocurrido en septiembre de 1990, cuando el Museo Nacional de Bellas Artes presentó la muestra Museo abierto. La exhibición pretendía, en el contexto de la transición a la democracia, dar cabida a artistas de todas las tendencias; sin embargo, el proyecto se fracturó con la censura a las Yeguas. “Había un video de Gloria Camiruaga, destacada videasta chilena, que contenía un par de acciones de las Yeguas dentro de un prostíbulo de travestis. Esto hizo que el material fuera retirado”, relató Gerardo Mosquera.
A pesar de que el dúo había sido convocado a participar en la muestra colectiva, Lemebel y Casas decidieron no asistir: “En cambio, aparecieron un día en la entrada del museo e hicieron un performance no anunciado en respuesta a la censura”, añadió.
El acervo
Compilar el material que conforma “Desbocadas: Yeguas del Apocalipsis. Retrospectiva”, según Mosquera, representó un reto, debido a que “se considera que la mayor parte de sus representaciones están indocumentadas; es decir, más de la mitad de las actividades que realizaron no fueron registradas de manera gráfica”.
No obstante, el recinto contó con apoyo de fotógrafos, realizadores audiovisuales y de la galería D21 Proyectos de Arte, que resguardaron material referente al colectivo. También se apoyaron en el Archivo Yeguas del Apocalipsis, recopilado por los investigadores Fernanda Carvajal y Alejandro de la Fuente, que reúne cientos de documentos sobre la trayectoria del dúo.
Gracias a estas fuentes, la exposición incluye fotografías, videos, recortes de prensa y reproducciones de instalaciones, un conjunto suficiente para recuperar la figura de las Yeguas como referente de la lucha por las disidencias sexuales.












