La puesta en escena Una mujer extraordinaria atrapada en una vida ordinaria es un texto creado para el lucimiento de la actriz que lo interprete y eso fue lo que hizo Rebecca Jones: mostrar su talento y divertirse en el escenario del Teatro 11 de Julio, en su función.
En esta historia escrita por Willy Russell, Rebecca Jones interpreta a Shirley Valentine, una ama de casa de clase media, cuya vida se encuentra sumergida en el tedio y la rutina, donde convive con un marido que ya no la ve como mujer y unos hijos que la hacen sentir en soledad, pero todo cambia cuando llega un viaje que cambiará el rumbo de su vida y su percepción de sí misma.
“La obra ni siquiera habla de mujeres, sino de lo que pasa con los humanos, que si uno no aprende a estar consigo mismo está frito”, señaló Rebecca.
“Yo no estoy en la misma situación de Shirley, no es una obra sobre mi vida, yo siempre hago lo que quiero y no me pongo como ejemplo, ella sí y de eso se trata la historia”, agregó.
La actriz comentó que a diferencia de su personaje, a ella le gusta pasar tiempo a solas, porque además se ha confundido la soledad con tristeza, con abandono, pero no es así.
“No he dejado (que la soledad) me lleve a la depresión, porque nos toca estar con nosotros mismos y más vale que nos conquistemos y no es fácil, porque no es una zona de confort, porque puedes estar acompañado y sentirte muy solo”, agregó.
Fue así que a través de la proyección de diversos paisajes, el uso de algunos artículos y su actuación, la actriz dio vida a alrededor de una docena de personajes e hizo viajar al público hasta la idílica isla de Grecia, donde su personaje, sentada frente al mar, tomó la decisión de llevar las riendas de su vida y ser feliz.











