Rebel Cats le pone sangre y colmillos

Rebel Cats le pone sangre y colmillos

Dos décadas de “rockabilly” los hicieron socios, coautores y compañeros de escenario, pero también pusieron a prueba su relación como padre e hijo.

Vince Monster y Vincent Van Rock han aprendido a convivir entre giras y música dentro de Rebel Cats, una banda que terminó cambiando mucho más que sus carreras. “De pronto tu papá se vuelve tu socio, coautor y compañero de banda. Creo que nos conocimos muchísimo más”, admite Vince.

A sus 80 años, Vincent continúa tocando la guitarra, componiendo y entrando al estudio. Para el vocalista y baterista, su padre encarna una de las contradicciones del rock: una música que nació ligada a la juventud, pero cuyos protagonistas han envejecido sin renunciar a ella.

Esta longevidad contrasta con una industria donde una canción puede acumular millones de reproducciones y desaparecer semanas después. “Me encantaría que una canción de Rebel Cats se hiciera viral, pero puede volverse muy efímero”, dijo.

Disqueta

Antes de llegar a una transnacional, Vince cortaba y pegaba artesanalmente las cajas de sus discos para venderlos en el Chopo. Rebel Cats pasó después por sellos independientes, llegó a Universal Music y volvió a lo independente.

Ahora define a la banda como “el frijol en el arroz”, como un género distinto a los que dominan la conversación, búsqueda que los lleva ahora al “horrorbilly”, una mezcla del rockabilly con horror punk.

Bajo esa fase, Rebel Cats armó una fiesta anticipada en el Teatro Metropólitan, con un concierto en el que recorrió sus más de 20 años de carrera.