Rechazo total a la cultura en la Feria de Chiapa

"Fabián Rivera * CP. Falta de ética y profesionalismo son dos características que definen a las autoridades encargadas de la Fiesta Grande de Enero en Chiapa de Corzo, denunció el músico e intelectual Federico Álvarez del Toro.

Aseguró que existía el compromiso, por parte del presidente del Consejo Ciudadano de la Fiesta de Enero, Miguel Ángel Nuricumbo Gómez, de incluir en la tradicional celebración a artistas locales y nacionales para ""equilibrar"" las actividades del festejo y también ofrecer espectáculos artísticos a los asistentes.

Para la tradicional celebración del recién nombrado Pueblo Mágico se había pactado la inclusión de más de 30 artistas locales y nacionales, que presentarían diferentes actividades culturales, como teatro, música, presentaciones de libros, entre otras.

A esta queja se sumó la actriz y dramaturga chiapaneca Dolores ""Lola"" Montoya, quien señaló que esta actitud ante las expresiones culturales no es nada rara por parte de quienes están en cargos públicos. ""A los artistas siempre nos 'ningunean' y nos desprecian"", afirma tajante.

Lola Montoya, Premio Chiapas en artes 2012, estaba considerada dentro de este grupo de artistas con la puesta en escena ""La Marimba Arrecha"", e incluso había comenzado los preparativos para la presentación en el Ex Convento de Santo Domingo. La misma situación ocurrió con Álvarez del Toro, quien ya había iniciado los ensayos para la presentación de la ""Ópera Gótica"", un tributo a la lucha libre.

Incluso, asegura el también Premio Chiapas, ""ya habíamos pactado la presencia de Fray Tormenta para este espectáculo que reúne la música académica con las expresiones populares"".

""Muchos piensan que la cultura no cuesta, pero cada uno de nosotros habían puesto dinero en las presentaciones. No solo es dinero, sino trabajo intelectual, y eso también tiene precio"", añade.



Los hechos

""Se había solicitado una cifra aproximada de 150 mil pesos, presupuesto que finalmente nos negaron. Esta cifra se repartiría entre todos los participantes.

""Lo que más nos indigna del caso es que los artistas que iban a venir, entre ellos el músico Horacio Franco, solicitaban el apoyo sin tomar en cuenta honorarios. Era para estar en la Fiesta, ser parte de la tradición y apoyar. Pero las autoridades se negaron a darnos su respaldo.

""Ni siquiera tuvieron la molestia de avisarnos de que ya no estábamos contemplados en el programa. Simplemente dejaron de contestarnos el teléfono, no hubo algo formal.

""Lo que sí se realizó con la formalidad debida fueron las pláticas previas para afinar detalles de la propuesta. Pero al parecer no funcionó"", afirma el músico.

Detallan también que este presupuesto se les negó; sin embargo, en contraparte, se decidió dar todo el apoyo a los artistas de la cartelera musical que iniciará el próximo 15 de enero, entre quienes se encuentra la ""Banda El Recodo"".

""Nosotros no estamos en contra de estos artistas ni de estas expresiones. Incluso a nosotros nos puede gustar la música de banda. Lo único que pido es el respeto a los artistas locales, y que los autoridades sepan cumplir su palabra"", sentenció Álvarez del Toro.



Dignidad ante la ley

Este trago amargo los animó a querer presentar, en fecha aún por confirmar, una petición ante el Congreso del Estado para implementar una ley que proteja a los artistas chiapanecos, ""quienes crean arte en condiciones paupérrimas"".

La escritora y activista Margarita Aguilar Ruiz, quien forma parte de este grupo de artistas indignados, aseguró que los creadores chiapanecos merecen todo el respeto por la labor que desempeñan, y que es reconocida en otros países y sobre todo, bien remunerada.

Al respecto agregó que en la iniciativa de ley, que entregarán en días próximos, propondrán que se incluya dentro de los programas culturales a los artistas locales, que les ofrezca la posibilidad de contar con seguridad social, entre otros derechos ciudadanos que les permitan desarrollar su trabajo en condiciones dignas.

Dijo que es necesario que exista un plan de trabajo en cultura, que haya condiciones transparentes en el desempeño de los recursos y que se tenga un objetivo claro en la administración que inicia, ""sobre todo erradicar la práctica de solo favorecer a un pequeño coto de poder"".

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