La visión estética, la curiosidad científica y la universalidad de dos figuras clave del Renacimiento, Miguel Ángel Buonarroti y Leonardo Da Vinci, llegarán al Museo del Palacio de Bellas Artes.
Las muestras Miguel Ángel Buonarroti. Un Artista entre Dos Mundos y Leonardo Da Vinci y la Idea de la Belleza, que estarán abiertas al público desde el 26 de junio, recogerán obras originales de los artistas, vinculándolos con su legado en la Nueva España y el México independiente.
Los asistentes podrán contemplar piezas que, en ocasiones, ni siquiera están disponibles para los visitantes en sus lugares de origen, ya que no se exponen “por razones de conservación”, indicó en rueda de prensa el titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa.
Es el caso de El códice del vuelo de las aves, el estudio sobre el vuelo ideado por Da Vinci (1452-1519) que sintetiza la capacidad que tenía el artista para analizar la realidad a través de su observación.
Otra de las creaciones a destacar entre las 11 obras del italiano (a las que se añaden cuatro de su círculo) es el Estudio para el ángel de la virgen de las rocas, boceto con el que Da Vinci trabajó los rasgos del ángel que más adelante plasmaría en los cuadros hospedados en el Louvre de París y en la National Gallery londinense.
Por otra parte, la exposición dedicada a Miguel Ángel (1475-1564) reúne dibujos, óleos, documentos, bocetos que empleó como preparación para las pinturas de la Capilla Sixtina y esculturas como el Cristo Giustiniani, una obra en la que el artista dejó de trabajar por un defecto del mármol y que, se dice, terminó Bernini.
La muestra de Da Vinci cerrará sus puertas el 23 de agosto, mientras que la de Miguel Ángel hará lo propio un mes más tarde, el 27 de septiembre.












