En conocida iglesia de la capital fue donde Elena, María Paula, Naomi e Hiromi recibieron la comunión. Esto fue motivo para que sus orgullosos padres decidieran organizarles un delicioso desayuno, en forma de agradecimiento por la compañía en este bello acto de fe. Los presentes consintieron a las festejadas, quiene en todo momento se mostraron felices por esta bendición. ¡Enhorabuena!














