Recillas aborda a los genios alemanes

En El irresistible esplendor de lo inútil: genio como destino en la música culta europea (Bonilla Artigas Editores, 2026), el escritor y traductor José Manuel Recillas (Ciudad de México, 1964) aborda un asunto que, a su parecer, no se ha tratado como se debe en la tradición literaria: el genio en el ámbito musical, pretexto bajo el cual cristaliza, también, su pasión hacia los compositores alemanes y, específicamente, hacia aquellos cuyas obras se erigen como catedrales de la música occidental: Bach, Mozart, Beethoven y Brahms.

Normalmente, cuando la música es tratada en la literatura, dice, casi siempre el foco se lo lleva la ópera. “Porque tiene un guión, una trama y, entonces, lo que importa es la trama y no la música en sí misma. Yo me basé, básicamente, en música instrumental occidental, europea. Me parecía que era necesario abordar el asunto del genio desde una perspectiva novedosa para la tradición literaria”, afirma Recillas.

Es un tema, continúa, que ha estado en su escritura casi desde el principio —uno de sus ensayos, por ejemplo, El pensamiento musical de Thomas Mann, compara al autor de Los Buddenbrook con Richard Wagner—. A esto se añade la amistad que Recillas ha sostenido con directores de orquesta, compositores, intérpretes: “Me pareció que había que abordarlo desde esa perspectiva, porque se habla del genio, pero no se aclara con precisión qué es”.

Reflectores

Cuenta que para uno de los escritores que tradujo hace casi un cuarto de siglo, el alemán Gottfried Benn, el genio debe ser reconocido por los demás: “Hablaba de que no se nace genio, sino que se deviene genio. Es decir, no se nace con el genio, o sea, no hay un gen del genio, sino que hay un proceso social de reconocimiento”.

En esta línea, el título del libro, El irresistible esplendor de lo inútil, fue tomado de un pasaje de George Steiner sobre el desdén universal hacia el trabajo del artista. “Él menciona no solo a los artistas, él considera genios también a filósofos, a científicos, a matemáticos, a otras actividades humanas. Señala que frente a la inmensidad de la población que se dedica a otras cosas, hay un grupo muy pequeño de individuos, hombres y mujeres, que se dedican a actividades que parecen no tener una relación práctica con las necesidades más inmediatas de su comunidad”, refiere.

Desde que leyó ese pasaje, decidió utilizarlo como epígrafe para el conjunto de ensayos, la forma, quizá, en la que congrega las ideas centrales: “Él termina diciendo que, frente a esa constatación de la historia, ese grupo de personas sigue fascinado por el irresistible esplendor de lo inútil. Porque una sinfonía, un poema o un cuadro no van a cambiar la realidad por sí mismos, pero sí pueden hacer más llevadera la vida de las personas. Los propios músicos tienen su opinión respecto a la utilidad de la música, lo mismo que los poetas con la poesía”.