El Archivo Fotográfico Walter Reuter, que se encuentra en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, será reconocido por su valor estético, cultural e histórico como Memoria del Mundo por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
De acuerdo con los especialistas, la obra fotográfica de Walter Reuter (1906-2005) es fundamental para la construcción de la memoria visual de la segunda mitad del siglo XX en nuestro país, pues dejó un importante y creativo registro de diversas comunidades indígenas, de destacados artistas y personajes de la cultura, así como del periodo de industrialización de México.
Su archivo fotográfico “integra más de 97 mil negativos, la mayoría inéditos, y unas 12 mil impresiones en papel, sólo de lo que captó en México; incluye también unas 70 fotografías que tomó cuando estuvo prisionero en Argelia. Además, se tiene el registro de 3 mil 980 negativos sobre la guerra civil española, los cuales se encuentran en estos momentos bajo el resguardo de la Asociación Española de Cine Científico”.
De acuerdo con su hija Hely Reuter, y los fotógrafos Ariel Arnal y Gilberto Chen en charla con La Jornada, el proceso de catalogación en México “ha sido muy lento y arduo, pues han sido muchos años de trabajo y está lejos de concluir”.
La primera etapa de catalogación empezó en los años 90 y se realizó gracias a los esfuerzos tanto de Hely Reuter como de las especialistas Helena Tovar y Rossana García, con el auspicio del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social y del entonces Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.
Con este trabajo se digitalizaron unas 3 mil fotografías en alta resolución, de las cuales se seleccionaron 200 para publicar el libro El viento limpia el alma (editorial Planeta), una retrospectiva del trabajo del maestro Reuter.
Dicha catalogación continúa por parte de un grupo de investigación del Departamento de Arte de la Universidad Iberoamericana, formado por alumnos de licenciatura y maestría, y dirigido por el fotógrafo Ariel Arnal, quien por muchos años ha trabajado la obra de Walter Reuter, archivo que se ubica desde 2003 en la casa del también fotógrafo Gilberto Chen, en Cuernavaca. A ese trabajo hay que sumar que durante ocho años trabajó como camarógrafo documentalista y filmó alrededor de 50 documentales, material que actualmente conserva la Filmoteca de la UNAM.
Las fotografías de Walter Reuter tienen dos características principales: “Nunca tomó gente triste, porque él decía que lo que hay que captar es la dignidad humana, y ésta siempre es alegre. De ahí que sus fotos están llenas de dignidad. La otra característica es que son fotos muy íntimas. En esas imágenes uno se da cuenta de que Walter lleva varias horas conviviendo o tomando con la gente. Eso lo logra porque Walter Reuter era una persona muy sensible, entretenida, divertida y afable”.
Su archivo “es muy importante y fundamental, pues registra la vida de las comunidades indígenas en un momento en que nadie llegaba hasta donde se encontraban, y porque registró la industrialización de México, así como importantes personajes de la vida cultural. Lamentablemente se conoce muy poco del archivo de Walter Reuter. Esperemos que con este reconocimiento, como Memoria del Mundo, se conozca más quién era Walter Reuter”, señaló Arnal.












