Reconoce la labor de fotógrafo Rafael Doniz

La labor por más de 40 años del fotógrafo Rafael Doniz fue reconocida con la Medalla al Mérito Fotográfico, la cual recibió en el marco del decimoséptimo Encuentro Nacional de Fototecas, que se realizó en Pachuca, Hidalgo.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) destacó la trayectoria de Doniz, quien a sus 68 años afirma que la fotografía “es un camino de corazón que te llena. Soy afortunado. No sé por qué me premian, si la fotografía me premió desde hace ‘un chorro’ con vivencias que me han hecho amar profundamente a este país”.

Discípulo de Manuel Álvarez Bravo y Mariana Yampolsky, Rafael Doniz (Ciudad de México, 1948) logró desarrollar un lenguaje propio basado en la esencia del ser humano y en su profundo amor por México, aunque aún tiene mucho por ofrecer.

“Aún creo tener posibilidades de aprender a ver, de redondear varios temas para dejar una historia que contar, algo que trascienda. Finalmente es eso lo que uno intenta, transmitir algo al espectador, una idea que lo haga pensar, sentir, como lo hacen las artes, y la fotografía es un arte”, apuntó.

El fotógrafo destacó las enseñanzas tanto de su padre, un sastre cortador que le pidió hacer bien su trabajo, y después con Manuel Álvarez Bravo, quien se sumó a la exigencia de su primer guía pero de esa forma aprendió a entrenar la mirada.

Aseguró que “las salidas con mi maestro resultaron muy formativas, me acerqué al mundo rural que me atrajo mucho. Yo sentía que no sólo era ir a ver algo bonito, sino aprender y conocer qué es México”.

Esa fue una visión que extendió a través de un proyecto de la Dirección de Educación Indígena de la Secretaría de Educación Pública, coordinado en la parte fotográfica por Mariana Yampolsky.

Recordó que Yampolsky confió en varios jóvenes, entre ellos, Graciela Iturbide, Flor Garduño, Jesús Sánchez Uribe, José Ángel Rodríguez, Antonio Turok, Carlos Blanco y él, y eso lo llevó a capturar diversos territorios, personas, lugares, obras, entre otras.

“En efecto. Busco la belleza, la fuerza humana. Es una emoción que te invade, sientes algo visceral cuando te hallas con la esencia de una persona, un paisaje, los ecos de un pasado”, indicó Doniz, quien recibió el galardón junto con los maestros José Luis Neyra y Agustín Jiménez (in memóriam).