Reconocen al Teatro de la Ciudad por su centenario

Reconocen al Teatro de la Ciudad por su centenario

El Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México entregó la Medalla al Mérito Ciudadano al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris como reconocimiento al recinto en funcionamiento más longevo de la capital mexicana.

Durante la ceremonia, el Patronato de dicho festejo entregó además la Medalla al Mérito en la categoría Personas a Antonio del Valle Ruiz, por el rescate, reconstrucción y mantenimiento del Hotel de Cortés, patrimonio del siglo XVI que fue adaptado como hospedería.

Teniendo como testigo a Lidia Camacho, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el secretario de Cultura capitalino, Eduardo Vázquez Martín, recibió la presea e invitó al escenario a todo el staff del teatro, como un gesto de reconocimiento quienes tienen vivo ese recinto.Antes, la presidenta del Patronato del Festival, Francesca Saldívar, expresó su beneplácito y señaló que la medalla es muy merecida a este recinto que este año cumple su centenario.

“En este teatro Esperanza estamos muchas mujeres, homenajeando su sueño, esta gran obra que dejó para la posteridad y que nos habla de que no fue fácil en su época edificar este bello recinto, tarea que se propuso y lo más importante fue que lo realizó”, y resaltó que hoy este teatro está más presente que nunca, convirtiendo su sueño en realidad.

El 25 de mayo de 1918 se inauguró el Teatro de la Ciudad con la presencia del entonces presidente de la República Venustiano Carranza y la presentación de la opereta La duquesa del Bal Tabarín. El teatro fue construido en 1917, cuando la agitación de la Revolución no se había apagado y es por eso un símbolo de la vitalidad y el amor a la cultura de los habitantes de la Ciudad de México.

A partir de 1953, y durante 15 años, Esperanza Iris tuvo que rentar su teatro a un empresario; sin embargo, ella seguía viviendo en el pequeño departamento que construyó dentro del mismo recinto, el cual llamó “mi novio ingrato”. En 1955 fue clausurado y en 1976 el entonces Departamento del Distrito Federal se hizo cargo del inmueble y encargó su restauración al arquitecto español Giner de los Ríos.