Reconocerán a Eduardo Matos Moctezuma

El reconocido arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma —que hace días recibiera el Premio Princesa de Asturias— recibirá un reconocimiento por su trascendente contribución a la historia, la ciencia y la cultura en México, el cual le otorga la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a través de la Coordinación de Difusión Cultural y su Dirección General de Artes Visuales, en colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Seminario Patrimonio Cultural, Antropología, Historia y Legislación de la Dirección de Estudios Históricos.

Esta distinción se le entregará al investigador el jueves 10 de noviembre a las 11:00 horas en el auditorio del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC). Por lo que toca a su trayectoria, Eduardo Matos Moctezuma (Ciudad de México, 1940) es arqueólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y maestro en Ciencias Antropológicas con especialidad en Arqueología por la UNAM.

Sus trabajos los ha desarrollado en las zonas arqueológicas de Comalcalco, Tepeapulco, Bonampak, Cholula, Coacalco y Tlatelolco, y coordinó los proyectos Tula (en los años setenta) y Teotihuacán (en los noventa). En 1978, fue fundador y director del Proyecto Templo Mayor y director del museo de este sitio arqueológico de 1987 al año 2000.

También se ha desempeñado como director de Monumentos Prehispánicos, de la ENAH, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social y del Museo Nacional de Antropología. En 2001 fue nombrado Profesor Investigador Emérito por el INAH.

Asimismo, es miembro del Seminario de Cultura Mexicana, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, de la Sociedad de Antropólogos del Caribe, de la Asociación de Escritores de México, de la Academia Mexicana de la Historia, de la Academia Mexicana de la Lengua y de El Colegio Nacional, entre otras instituciones.

Si eso no bastara, ha recibido numerosas distinciones, entre etas el doctorado Honoris Causa por la UNAM, en 2017; el Honoris Causa por la Universidad de Colorado; la Medalla Henry B. Nicholson 2002 por la Universidad de Harvard —la cual estableció en 2016 una cátedra con su nombre—, así como el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007 en el campo de la Historia, Ciencias Sociales y Filosofía; la Medalla Museo de Antropología de Xalapa, otorgada por la Universidad Veracruzana (UV), y el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2022.

Ha sido curador de diversas exposiciones y entre sus libros más conocidos se encuentran Muerte a filo de obsidiana (1975), Vida y muerte en el Templo Mayor (1986) y Teotihuacán, la metrópoli de los dioses (1990).