"Reconstruyen la historia de ""El Banco de Chiapas"""

"Fabián Rivera * CP. En palabras de Valente Molina, ""aún existe una serie de acontecimientos que merecen contarse, ser redimidos del olvido, sacados de la sombra del relato tergiversado o rescribirse, con nuevas fuentes, aportaciones y enfoques. Hechos que han quedado con el decurso del tiempo, guardados en cartas, periódicos, libros, informes y otros manuscritos albergados en colecciones particulares, fondos documentales públicos y privados, que sólo esperan manos acuciosas que saquen provecho de esa veta, para incrustar otras piezas al vasto rompecabezas históricos de Chiapas"".

Este fragmento, que podría tomarse por una suerte de credo frente a la historia, pertenece al libro ""El Banco de Chiapas. Pionero en Chiapas (1902-1915)"", el cual fue presentado en la Facultad de Contaduría y Administración de la Unach, el miércoles 8 de febrero, en punto de las 7 de la noche.

Con la presencia de Agustín López Cuevas, cronista de la Unach, así como de Marco Antonio Orozco Zuarth, presidente de los cronistas de Chiapas, y del autor, cada uno de los ponentes ofreció su propia perspectiva ante este título, que coincidieron en calificar como estudio pionero y de gran trascendencia para la comprensión del panorama histórico de la entidad.



Perspectivas

Según cuenta Valente Molina, el Banco tuvo tal trascendencia ya que ""fue la primera institución en el estado que buscó establecer una cultura financiera"".

En ese entonces, se vivía una suerte de crisol financiero, pues por los caminos de Chiapas transitaban el cachuco (moneda guatemalteca), la moneda peruana e incluso colombiana, además de antiguas prácticas como el trueque.

Así pues, el Banco, inaugurado en 1902, ""buscó ordenar la vida económica del estado"".

Sin embargo, poco tiempo después, a pesar de la solvencia económica de los fundadores de esta institución (la familia Everett, proveniente de Estados Unidos), el banco pasó a manos de inversionistas locales, que desde entonces cimentaron su propia fortuna, la cual sigue rindiendo frutos en pleno siglo XXI.

""En esta investigación no hay datos duros, sino una relación amena de hechos, anécdotas y relatos en torno al impacto de esta institución en el estado. También es la historia de los Everett, aquella familia que recorrió miles de kilómetros para encontrar solo el fracaso"", expresó.

""Este libro -comentó López Cuevas- nos entrega a diversas reflexiones. En primer lugar, ¿ha cambiado nuestra historia, desde entonces, respecto a la dependencia financiera que tenemos de Estados Unidos? Por otra parte, considero que este título nos invita a que conozcamos nuestra historia, y que definamos nuestro destino histórico-económico"".

Por su parte, Marco Antonio Orozco Zuarth indicó que ""El Banco de Chiapas"" ""nos permite acercarnos a nuestro pasado y reconocer la influencia de la economía en la construcción de la identidad chiapaneca. Valente Molina abre nuevos horizontes investigativos"".

El acercamiento de Valente Molina a la reconstrucción del enorme relato que significa Chiapas, más que ser un hobby es una pasión que ahora lo llevará a buscar un doctorado en el cual pueda encontrar más formas de comprender la historia.

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