El actor Carlos Cruz Lara (1951-2007) en su papel del Conde Drácula fue la inspiración del director escénico Jorge Luna para incursionar en el teatro. Luna ha expuesto en más de una ocasión haber quedado impresionado por el desenvolvimiento escénico del ya desaparecido actor.
En entrevista, se le inquiere a Jorge Luna qué fue lo que más le llamó la atención del trabajo de Carlos Cruz Lara. “Él es un detonante en mi infancia para que yo quisiera ser un actor, porque a partir de lo que veo en el escenario con aquella presencia escénica y esa voz que llenaba todo el Teatro de la Ciudad, yo me digo a mí mismo que yo quiero ser igual que él. Yo era muy tímido en aquella época —tendría entre 7 u 8 años— y ver a alguien en el escenario como Carlos Cruz Lara interpretando al Conde Drácula, pues, yo de niño quedé fascinado”, responde.
Luna añade que a través de las charlas que sostiene con actores y personajes que trabajaron o conocieron a Cruz Lara, percibe que él tenía un compromiso muy grande para con el teatro; él amaba y se apasionaba por este arte y esos dos elementos fueron los detonantes para mover que muchos niños se acercaran también al teatro.
Jorge Luna no era parte del panel de invitados que hablarían sobre Cruz Lara en el evento de homenaje, pero se tomó como referencia al saber que su inspiración para empezar a actuar fue propiciada por el trabajo de otrora intérprete del Conde Drácula.
Fue en la casa de la cultura de esta ciudad donde se realizó un homenaje al director de teatro, actor y escritor Carlos Cruz Lara, a una década de su fallecimiento, ocurrido el 19 de octubre de 2007.
Dolores Montoya, Gertrudis Burguete Lara, Jorge Enrique Torija y Gustavo Manuel Clemente fueron algunas de las personas que conocieron en vida al personaje, por lo que en la mesa contaron algunas de las anécdotas que vivieron a su lado.
La dramaturga Dolores Montoya recordó cómo fue la manera en que se sumó Cruz Lara al elenco de la puesta en escena Bienvenido, Conde Drácula. Recuerda que ella pertenecía al grupo Debutantes 15, que dirigía Gustavo Acuña, y fue invitada a ser parte del elenco de una obra que era una adaptación de Pedro Páramo de Juan Rulfo. Entonces conoció a Carlos, quien llamó su atención por su complexión delgada.
“En el año de 1987 empiezo a crear en mi mente la obra Bienvenido, Conde Drácula. Estaba parada en el bulevar, me dirigía al Isstech y Carlos Cruz venía manejando un Volkswagen y me dijo que me llevaba, pues él acudía a su dentista, que estaba por el mismo rumbo”, relata Montoya.
“Ahí fue donde me preguntó qué es lo que estaba haciendo, y le dije que estaba conformando el elenco para montar la obra de Bienvenido, Conde Drácula, y fue donde él me dijo que si quería, él hacía el papel de Conde, y así fue como estrenamos la obra en agosto del 1987”, agrega.
Carlos Cruz Lara fue un reconocido actor y director de teatro. Incursionó en ese medio desde los 14 años de edad; fue dirigido por el maestro Luis Alaminos, Socorro Cancino, Eduardo Marcial, entre otros. Entre sus obras están Los cuervos están de luto, Sueño de una noche de verano, Te juro Juana que tengo ganas y A la diestra de Dios Padre.












