Recuerdan a Emilio Rabasa como político

Recuerdan a Emilio Rabasa como político

Como parte de los festejos por el aniversario del natalicio del poeta, escritor y político Emilio Rabasa (1956-1830), el auditorio del centro cultural Jaime Sabines fue la sede de una ponencia acerca del trabajo de este ícono chiapaneco como servidor público.

Plácido Morales Vázquez y Juan José Rodríguez Prats encabezaron esta charla ante un auditorio completamente lleno. Ambos especialistas del tema, hablaron acerca de las buenas y las malas decisiones que tomó Rabasa al frente del estado durante un periodo de gestión que empezó en el año de 1892.

El primero en tomar el micrófono fue Morales Vázquez, y sin adentrarse mucho en los temas, dio un breve panorama de la obra de Emilio Rabasa. “Todos los años procuro que este personaje no pase desapercibido. Lo hago junto a otras personas. Esta idea surgió hace años”, refirió.

Por su parte Juan José Rodríguez Prats habló acerca de la vida política de Rabasa, quien fue un gran funcionario en su época, e incluso se considera que abrió el camino a la modernidad, además de ser una de las principales influencias en el cambio de San Cristóbal a Tuxtla como capital del estado de Chiapas.

Acerca de Emilio Rabasa

Novelista mexicano, iniciador del realismo en su país, que compaginó su tiempo entre la literatura, la abogacía y la política, y llegó a ser gobernador de su estado natal. Tras estudiar Derecho en Oaxaca, desempeñó varios cargos oficiales en Chiapas. Asentado en la Ciudad de México progresó en su carrera como abogado y estudió a fondo el juicio de amparo. Su infortunada asociación al gobierno golpista de Victoriano Huerta lo obligó a refugiarse en Estados Unidos.

Su obra consiste, básicamente, en las novelas La gran ciencia (1887), La bola (1887), El cuarto poder (1888), Moneda falsa (1888), que conforman la tetralogía denominada Novelas Mexicanas, y La Guerra de Tres Años (aparecida póstumamente en 1931). En su madurez, formó parte de la Academia Mexicana de la Lengua.

Influido por Benito Pérez Galdós, presenta curiosos aspectos de la cotidianidad provinciana: política de campanario, tumulto regional y vida burocrática. Sus narraciones suelen ser interesantes, porque la prosa tiene sabor castizo y los relatos fluyen con gracia. En ninguna de éstas se aparta del interés por la historia nacional.