"Verónica Huesca * CP. Jaime Sabines recibió uno de los mayores elogios, el del poeta Octavio Paz, senaló la escritora Dolores Castro.
En la mesa redonda ""Jaime Sabines, el cronista de las bellas palabras"", que se realizó en el Centro Cultural de Chiapas, que lleva su nombre, con motivo de un sentido homenaje, participó el famoso narrador Eraclio Zepeda, la escritora Elva Macías, y las poetas Lucía y Dolores Castro, quien senaló: ""Octavio Paz fue capaz de hacerle un gran elogio, y Octavio no hacía elogios, siempre pensaba que los demás no eran buenos y Jaime se gana eso"".
Recordando al máximo poeta chiapaneco, en su noveno aniversario luctuoso, un 19 de marzo.
Castro fue su companera en la facultad de Filosofía y Letras. ""Era un hombre bellísimo, tenía una voz irremediablemente cautivadora y asistí a la primera publicación en un periódico de la tarde de su poema 'Horal', que da el título a su libro, y estaba Jaime tan contento"", comentó.
Ella relata el amor que Jaime profesaba hacia su hermano Jorge: ""Él sentía por él una necesidad de protegerlo, era un hombre muy bueno, decente, noble, sentía que tendría un destino fatal, y así fue, murió joven"".
Por su parte, Lucía Rivadeneyra agrega: ""Es un poeta eterno. Dios lo hizo poeta y supo hacerse poeta; entonces, la calidad de su trabajo es lo que habla por él. Es un poeta honesto en la medida de que su poesía es él, pero es la poesía universal. Creo que lo que más me gusta es la parte erótica de su poesía, aunque erotismo y ausencia van muy de la mano. Para mí fue un lujo descubrirlo"".
Para los reconocidos escritores Eraclio Zepeda, Elva Macías, Dolores Castro y Lucía Rivadeneyra, el hecho de que Jaime Sabines siga vigente se debe a su gran elocuencia, cuando detalla cómo el hombre sufre, cómo piensa en Dios, y todo eso de una manera totalmente verdadera y directa.
Sus poemas como ""La cojita está embarazada"" y ""La tía Chofi"" no tienen nada de debilidad; al contrario, él logra detenerse en el punto mismo donde comienza la cursilería, sin caer en ella.
""Por todo esto, es un personaje inolvidable; después se volvió viejo, como todos nos volvemos viejos, y luego somos un poco la caricatura de lo que fuimos, pero sólo en apariencia, porque Jaime jamás dejó de ser el magnífico poeta que era y es; intachable"", acotó Castro.
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