Recuperan obra de Teresa Velázquez

Cuatro décadas de creación de Teresa Velázquez se encuentran reunidas en un libro de arte editado por Luis Martín Lozano, quien se dio a la tarea de coordinar una monografía múltiple e interdisciplinaria, donde el análisis se enriquece desde la literatura, la fotografía y la historiografía del arte, luego de ahora “la mayoría de esas obras solo existen virtualmente, como fotografías”.

“Me siento muy tranquila, muy sosegada, al ver que este tipo de publicaciones existe, claro que son mínimas por los costos y por lo que implica hacerlas, porque la historia del arte es un gran trabajo y el estado tendría que garantizar que las personas que se abocan a ello tuvieran todas las condiciones para hacerlo. Por eso, las veo sumamente necesarias y su existencia nos produce una calma infinita, sobre todo la utilidad que podríamos tener”, explica la artista a propósito de la aparición del libro Teresa Velázquez (Editorial Fauna), un volumen que recupera la trayectoria de la artista nacida en Ciudad de México en 1962.

En la UNAM, formó parte de talleres de dibujo y pintura. A lo largo de su trayectoria, Velázquez ha obtenido las becas de Jóvenes Creadores del Fonca y del Sistema Nacional de Creadores. “A los 80 lo pondría como la parte formativa de mi trayectoria, y en los 90 ya empezamos a tener resultados, a exponer. Y hablo de nosotros porque me refiero a mí como botón de muestra de lo que pasó en la pintura en México. Entonces, empezamos a tener indicadores de lo que estamos proponiendo, tenemos el apoyo del Fonca, exponemos en el Museo de Arte Moderno, en el Museo Carrillo Gil. Empezamos a hacernos visibles y aceptamos las condiciones de esta plataforma cultural y de estas políticas”, detalló.

Su obra se ha exhibido en México, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Haití y las bienales de Venezuela y Perú, así como en el Museo de Arte Mont- Saint-Hilaire, en Québec; en el Instituto Mexicano de Cultura en San Antonio y en el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez. Buena parte de lo que le ha pasado a lo largo de su vida creativa, sus enfrentamientos no solo con la pintura sino con la visión de las autoridades culturales, termina por incidir en su obra y, con ello, en lo que está reflejado en el libro de arte. “No sé si de manera tan evidente, pero sí hace que el creador cambie, tenga otras vivencias y proponga otras cosas”, considera.

“Empecé con una obra radicalmente abstracta, que respondía a planteamientos teóricos internacionales sobre la abstracción y, poco a poco, fui prefiriendo una narrativa más figurativa, me di cuenta que lo más abstracto podía tan concreto, como lo más concreto podía resultar lo más abstracto”, señala Teresa Velázquez.