No es muy común ver a músicos de 53 y 60 años vistiendo falda azul y un short con un rayo verde dibujado en los genitales, pero es que el escenario principal del festival Vive Latino 2023 se puso irreverente con la presencia de los Red Hot Chili Peppers.
La banda estadounidense volvió a México después de seis años y eso entusiasmó mucho al público que llenó casi hasta las vallas de salida el espacio frente al escenario Indio. La esencia picante comenzó desde los primeros momentos, con un solo del guitarrista John Frusciante, quien tocó como si no tuvieran disponibles solo una hora y media antes de que Paul Oakenfold subiera.
Con vestimentas de colores llamativos: playeras verdes, gorros amarillos y shorts azules los músicos parecían seguros de complacer a la audiencia que incluso ocupaba las últimas butacas de las gradas. Quizás esa seguridad responde a que los RHCP conocen bien el Foro Sol, donde se han presentado en varias ocasiones desde 1999, en una de sus primeras visitas a tierras aztecas. “Gracias chicos, nos sentimos muy arropados en esta ciudad”, dijo.
Algunos fans enmascarados con temática de lucha libre que ya habían soportado el calor y la lluvia durante la jornada no aguantaron los empujones para la primera parte del show y varios se salieron mientras la banda tocaba “Eddie”.
Incluso, Anthony ofreció ayuda para quienes después de varias horas de perseverancia se encontraban en las primeras filas. “Si ustedes necesitan seguridad aquí enfrente para patear traseros, nosotros estaremos pendientes”, expresó.
Por momentos parecía que los músicos nadaban en fuego por los efectos visuales que aparecían en las pantallas y aunque la esencia de la banda respetó con el lenguaje y la voz su esencia rebelde, por la que incluso han sido señalados de abuso y excesos, también hubo momentos en los que el ritmo de temas como “Reach out” mantuvo a los asistentes calmos antes de que el sonido de la batería hiciera saltar con “Give it away”.
“México is with you”, decía una de las banderas de tres colores que ondeaban entre la gente, mientras que en los carteles de los fans se leía: “RHCP son unos chingones”. Las canciones más coreadas fueron los clásicos “Californication” y “By the way”.











