“Yo no le puedo negar a una persona que tiene problemas de audio poder ir a disfrutar todo el trabajo visual que está en el cine porque no escucha”, comenta la actriz de doblaje Rebeca Gómez con respecto a la reforma al artículo 8 de la Ley Federal de Cinematografía, que deberá ser reglamentada en un plazo no mayor a 60 días naturales y en la que se lee: “Las películas serán exhibidas al público en su versión original y subtituladas al español, en los términos que establezca el reglamento”.
Las clasificadas para público infantil y los documentales educativos podrán exhibirse dobladas, pero siempre subtituladas en español. La iniciativa había sido votada el mes pasado en la Cámara de Diputados, con 443 sufragios a favor, y aunque ha causado revuelo por lo que pasará con el doblaje, de acuerdo con la ANDA, este no se vería afectado porque, aunque no se menciona en estos párrafos, hace casi dos décadas se promovió un amparo para garantizar que en México el doblaje pudiera aplicarse a cualquier película, el cual sigue vigente.
“Hay muchos puntos a favor y en contra. Yo estoy de acuerdo en que haya subtítulos y doblaje en la misma pantalla porque tenemos personas que son débiles visuales o que tienen un problema de oído de nacimiento o que se ha ido deformando su capacidad de audición. Mi mamá es una de ellas”, comenta Rebeca, quien ha prestado su voz para películas como Legalmente rubia y ánimes como Death Note y Los Caballeros del Zodiaco.
“Entendiendo esa situación, te das cuenta que aunque le subas más de volumen, ellos no lo van a entender, porque tanto lo excesivo como lo bajito no lo escuchan, tienen un rango en medio que es lo que entienden”, destacó.











