Regresa al Vive Latino para divertirse

Un silbido alborotó a todos. El público supo, desde ese momento, que Residente iba a empezar con todo, con la polémica sesión de “Bizarrap” en la que se le fue al cuello a J Balvin. La sesión (“Music Sessions #49”) se publicó hace apenas dos semanas y para esta noche, en el Vive Latino, el público se la sabía, especialmente el coro que se ha viralizado y hasta se ha convertido en “meme”: “Esto lo hago pa’ divertirme, pa’ divertirme”.

En medio de la euforia, el puertorriqueño pidió a la audiencia entonar una vez más este coro, pero antes, explicó el porqué. “Quiero que todo el mundo cante este coro porque quiero darle un mensaje a la gente, que sepan que no es lo mismo ser famoso que ser artista”, dijo, desatando gritos y aplausos.

La noche en el escenario principal siguió con otro éxito, “Atrévete-te-te” y posteriormente la “Cumbia de los aburridos”. “¡Estamos vivos, estamos respirando, todo México, todos ustedes la vamos a brincar!”, gritó más adelante; también invitó a que, quienes quisieran, se dieran un abrazo entre el público, aunque fueran desconocidos.

A este momento le siguió “El baile de los pobres”, donde todos corearon: “Lo bueno de ser pobre al final de la jornada es que nadie nos roba nada”. Tampoco faltó “El aguante”, con el que la gente tuvo gran conexión.

“La vuelta al mundo” sonó en el lugar y terminando Residente se echó un traguito con la asistencia y agradeció también haberle dado la vuelta al mundo gracias a ellos. Mientras cantaba “Latinoamérica”, las cámaras captaron cómo el público levantaba a un asistente en silla de ruedas, lo que emocionó a quienes miraban desde las gradas. “Me siento bien cabrón de estar acá con ustedes”, expresó después, y cantó “This is not América”.

El domingo, 80 mil almas (de acuerdo con las cifras oficiales) disfrutaron del Vive Latino dejando de lado los dos años de confinamiento por covid-19 y hasta el uso del cubrebocas, como se vio en cada uno de los escenarios, y es que era casi imposible que entre cerveza, botanas y canto la gente se pusiera de nueva cuenta la mascarilla; aunque también hubo quienes procuraron traerla puesta, eran los menos.