Regresa la Reina Roja

México * Agencias. Luego de 18 años de permanecer en estudio en un laboratorio de antropología física de la Ciudad de México, los restos óseos de la Reina Roja regresaron a la ciudad maya de Palenque, Chiapas, donde fueron descubiertos en 1994, junto con sus dos acompañantes con quienes fue enterrada en el año 672 d.C.

El nombre de la Reina Roja -cuyos restos se hallaron dentro de un sarcófago monolítico- provino de que la máscara de malaquita que cubría su calavera, estaba recubierta por una capa de cinabrio (mineral rojo) de tres centímetros de grosor.

Luego de su descubrimiento, en el interior del Templo XIII de dicha zona arqueológica chiapaneca, los esqueletos de la soberana maya y acompañantes (un niño y una mujer adulta), fueron trasladados al laboratorio del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que se ubica en un anexo en el Claustro de Sor Juana.

Ahí, el antropólogo físico Arturo Romano Pacheco los estudió por más de una década y media para confirmar su sexo, edad al fallecer, enfermedades padecidas y relaciones de parentesco con otros personajes descubiertos en el sitio prehispánico.

Tras la culminación del análisis de los huesos y la obtención de los resultados, que ya se han dado a conocer en diversas publicaciones y un documental, el INAH determinó su regreso a Palenque, conforme a la política de conservar en el sitio arqueológico todos los materiales descubiertos, a fin de que no se dispersen en otras colecciones o museos, informó el arqueólogo Emiliano Gallaga, director del Centro INAH-Chiapas.

El traslado desde el Claustro de Sor Juana hasta Palenque estuvo a cargo del personal del Centro INAH-Tabasco -ya que la ruta más directa es Ciudad de México-Villahermosa-. El convoy viajó por carretera en un vehículo oficial del INAH, escoltado por una patrulla de la Policía Federal y dos elementos de seguridad de la Zona Arqueológica de Palenque, detalló Juan Antonio Ferrer Aguilar, delegado del INAH en Tabasco.

El viernes 15 de junio, día en que se conmemoraron los 60 años del descubrimiento de la tumba de Pakal, la Reina Roja llegó a Palenque, al filo de las 23:00 horas, en cuatro cajas forradas por dentro con hule espuma inerte que se ahuecó con la forma de cada hueso, lo que permitió trasladarlos sin peligro de que se movieran durante el trayecto.

Además de la Reina Roja, también fueron trasladados los restos del infante y la mujer adulta que los mayas le asignaron como acompañantes el día de su entierro; se llevaron en otras tres cajas de iguales características para la adecuada conservación de las piezas óseas.