El ADN es aquella huella genética que define nuestros rasgos físicos y mentales, los cuales son heredados de padres a hijos. Por ello, resulta bastante adecuado que para su regreso, los Backstreet Boys hayan nombrado a su gira DNA World Tour.
El festival Emblema trajo consigo una decena de propuestas de distintos géneros y generaciones al Autódromo Hermanos Rodríguez, pero el plato fuerte fue la agrupación estadounidense de los 90. La popularidad del grupo se ha metido en el ADN incluso de aquellos a los que no les tocó vivir su apogeo, quienes han heredado el gusto de sus hermanos mayores o sus padres.
Este hecho quedó demostrado cuando, en punto de las 22:15 horas, el escenario principal del Tecate Emblema se iluminó de dorado para anunciar la llegada de Nick Carter, A.J., McLean, Kevin Richardson, Brian Littrell y Howie Dorough, quienes vestidos de negro, hicieron que gran parte del público se transportara a su adolescencia al ritmo de “I wanna be with you”.
Le siguió “The call”, que provocó que los asistentes se pusieran a bailar y a corearlos. Tras interpretar “Don’t want you back”, el grupo emuló aquellos pasos que tantos adolescentes copiaban hace tres décadas, aun si ellos mismos ya no bailaban con la misma destreza del pasado.
“¿Cómo están? Muchas gracias”, dijo Kevin en español, para proseguir en inglés. “Estamos muy felices esta noche. ¿Están listos para el regreso de los Backstreet boys?”, gritó el líder a dos años de su último show en el país, luego de haberse presentado en la Arena Monterrey y el Palacio de los Deportes.











