"Verónica Huesca * CP. El parque de la Marimba es ya un sitio tradicional para que niños, jóvenes y adultos vayan a recrearse y divertirse de manera relajada, como antaño se hacía, el dar una vuelta por el parque, sentarse en una de las bancas y contemplar los alrededores, consistían en un ritual que prevaleció durante décadas, ante la ausencia de otros centros de entretenimiento que hoy en día existen y que de muchas maneras, dejan al olvido al interacción entre las personas.
En el parque de la Marimba de la capital chiapaneca, se presenta cada noche música al ritmo de la marimba, los músicos con gran entusiasmo interpretan desde sones, hasta boleros, pasando por el danzón, las cumbias y la salsa, que encantan a los visitantes locales, nacionales, y extranjeros.
Música, marimba, globeros, payasos y demás personajes llenos de colorido han sido testigos de las más inusitadas historias que día a día se forman en este lugar.
Como la de Josué Morales y su esposa Gloria Zenteno, quienes, como nos cuentan, se conocieron en este parque.
""Aquí nos conocimos"", cuenta don Josué de casi 80 años, ""desde que se inauguró el parque, yo venía a bailar, vi a Gloria y la saqué a bailar, ella era divorciada, yo viudo, nuestro aniversario número 11 lo festejamos acá, apenas el 24 de diciembre"".
En medio de la cadencia a ritmo de los compases de los pasos dobles y del bolero, Josué y Gloria volvieron a encontrar el amor, y el disfrute de tener a su lado, la compañía del ser amado.
Por su parte, Jorge Villatoro señala ""el romance se ha perdido, los jóvenes bailan sueltos, como locos y su música sólo ellos la entienden"". Nos dice al tiempo que a lo lejos, ve a una señora sentada, esperando que alguien la invite a bailar, oportunidad que Jorge no pierde de vista.
Así, el parque de la Marimba es el protagonista de tradiciones, rituales e historias que prevalecen en el tiempo.
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