Renacen artes circenses a través del terror

Renacen artes circenses a través del terror

“El circo ha muerto. ¡Vamos a resucitarlo!”, fueron las palabras con las que un Nosferatu, que hizo de maestro de ceremonias, abrió la primera noche en Tuxtla Gutiérrez del Circo de los espantos, un espectáculo familiar que abandona lo convencional en su búsqueda de renovación de las artes circenses.

Con la colaboración de Gabriela Vargas, coordinadora del parque recreativo Convivencia Infantil, la compañía de entretenimiento ofreció a los capitalinos su primera presentación el viernes 18 de agosto en ese mismo lugar.

Aun cuando se tenía programado que el espectáculo diera comienzo a las 8:30 de la noche, desde antes de esa hora las taquillas estaban ocupadas y la cola para entrar a los distintos espacios dentro de la carpa era lo bastante grande como para augurar que por lo menos habría varios centenares de espectadores.

En efecto, una vez adentro, cuando la iluminación y el espacio estuvieron dispuestos era claro que entre la Cripta VIP, Cripta Lateral, Crematorio y Fosa Común —las localidades al interior de la carpa— sumaron alrededor de 400 personas (más las que siguieron llegando minutos después de empezada la función).

La expectación y el suspenso eran grandes desde antes de ingresar a la carpa, en la recepción donde se encuentra la dulcería rodeada de personajes de ultratumba y en un ambiente que recuerda las cavernas, y luego el camino hasta los asientos no es más esclarecedor.

La sensación de no saber lo que va a pasar, la incertidumbre de qué tanta interacción tendrán los artistas con el público o incluso si saldrán vivos del recinto se acrecientan cuando distintos personajes de pesadilla pasan entre los asientos: momias, psicópatas, almas en pena… y luego el espectáculo empezó.

Las dos horas que dura el espectáculo no son suficientes para digerir la parafernalia de todos los personajes que sorprenden por su vestuario, maquillaje, singulares caracterizaciones y habilidades físicas.

Una especie de Hannibal Lecter aparece en escena para hacer al público testigo de cómo con tal de escapar de sus verdugos es capaz de realizar increíbles actos de equilibrio aéreo. El alma en pena de una joven mujer se eleva por el aire y demuestra lo etéreo de su existencia, la fragilidad de la vida y la belleza del dolor en cada giro que realiza.

Pero artistas del trapecio no es lo único que ofrece el Circo de los espantos, también un Beetlejuice equilibrista que no deja de lado el humor; un endemoniado que se contorsiona cual Linda Blair en El exorcista; motoristas que ingresan en la esfera de la muerte y un payaso que inspira risa y temor a la vez; y “Marco”, quien en la inauguración pudo “disfrutar” el espectáculo, lo sabe.

Miguel Ángel Tenorio, representante del Circo de los espantos, confirmó en entrevista para este medio que “el circo no se destruye, solo se transforma”, pues la idea de realizar una circo temático surgió luego de que abandonaron los números con animales.

En colaboración con Gustavo Medina se integró al elenco de 40 artistas que desde hace un año aparecen en escena a través en esta producción del Circo de las Estrellas, una compañía con más de 80 personas que tiene en el medio 28 años de trayectoria.

En un año con la temática de los espantos ya han visitado Mérida, Quintana Roo, Campeche y Veracruz, siendo diferente la recepción de cada lugar, pero siempre con buenos resultados. También han estado en Colombia, Venezuela y Estados Unidos.

Por ahora esperan quedarse en Tuxtla dos semanas más, luego del estreno del pasado viernes. Mayor información puede encontrarse en las redes sociales de Facebook e Instagram.