Representantes de Reptiles Chiapas hablaron acerca de su labor, que se orienta a la concientización desde varias aristas: el respeto a los animales silvestres que a veces se encuentran incluso en el interior de viviendas, los cuidados que requieren estos animales y la compra responsable de estas especies para evitar la caza furtiva y la venta ilegal.
Christopher Sánchez Contreras señaló que se dedican principalmente a dar pláticas en parques y escuelas cuando los llaman, pero también organizan exposiciones.
El fin es que la ciudadanía conozca lo que hay alrededor, pues Chiapas es muy diverso. Sin embargo, no todos los animales que ellos exhiben son endémicos; los propios de la región y que llevan consigo son la iguana verde, la boa constrictor y tortugas. Entre los exóticos que poseen se encuentran camaleones y pitones.
En sus pláticas también detallan cómo reconocer serpientes venenosas y no venenosas, y cada uno de los miembros de esta comunidad habla acerca del ejemplar que posee, para que si entre el público hay algún interesado en adquirir un reptil, tenga una idea.
El trabajo de concientización, asimismo, se orienta hacia la compra de animales certificados, es decir, aquellos que han sido criados en cautiverio expresamente para fines de compañía doméstica.
Es importante cerciorarse de que el animal tenga sus papeles e incluso un chip de identificación. En el caso de la boa constrictor, esta ha cobrado popularidad como mascota y ello ha llevado a que incluso la saquen de su hábitat para venderla de manera ilegal, lo cual no es correcto.
Además de contar contar con sus papeles, se reconoce a un animal legal porque es dócil; los silvestres que han sido sacados de su hábitat son más ariscos, pues no están acostumbrados al trato humano. También recomiendan que, en el caso de las hembras, los animales que son legales sean vendidos juntos con sus crías.
Trabajo constante
Como agrupación llevan más de dos años en la promoción de la compra responsable, los cuidados adecuados y la pérdida del miedo a estos animales, y están en proceso de consolidarse como asociación civil.
Recientemente llevaron a cabo la Expo Reptilia, de animales exóticos y nativos, al mismo tiempo que sumaron la flora de la región. Se realizó en viernes para escuelas y sábado para público en general. Todos lo llevan como hobby y cada uno de los integrantes es dueño de su propio ejemplar y es de este del que habla. Así es como trabajan.
Erick Martín Álvarez Pérez reproduce y vende plantas carnívoras. Por su parte Jaime Zamora Pérez posee una pitón bola pastel (porque esa es su tonalidad), que es un macho joven pero ya en edad reproductiva, de dos años y un metro 15 centímetros, llamado Jack; entre sus hábitos alimenticios están comerse una rata (viva) cada semana.
Pitón bola
Un macho reproductor oscila entre los 2 mil 500 pesos, llegan a vivir entre 20 y 30 años, y puede llegar a medir hasta un metro 70. Las hembras alcanzan un poco más, un metro con 80 centímetros, y son más “gorditas”. Esto a simple vista diferencia a los géneros, pero para un mayor estudio se observa que en la punta de la cola tienen dos “escamitas” por donde salen sus aparatos reproductores.
Cultura de respeto a la vida silvestre
Christopher recalcó que al encontrarse con una de estas especies, sobre todo serpientes, antes que tratar de capturarla, se debe llamar a las autoridades correspondientes, Bomberos, Protección Civil o Zoomat, para que no las maten y en lugar de eso las especies sean reubicadas, porque al final de cuentas “somos nosotros quienes estamos invadiendo sus territorios, pues al comprar un terreno, talamos, pero ahí es donde ellos viven y nos apoderamos de sus espacios”, expresó.












