Resarcen daños causados por grafitis

Especialistas del Centro INAH en Oaxaca supervisan el proyecto de restauración. Cortesía
Especialistas del Centro INAH en Oaxaca supervisan el proyecto de restauración. Cortesía

Especialistas del Centro INAH en Oaxaca supervisan un proyecto de restauración encaminado a resarcir los daños causados por grafitis, de la barda perimetral del Exconvento de Santo Domingo de Guzmán, ícono de la capital y sede del Museo de las Culturas de Oaxaca. 

Las acciones iniciaron el lunes pasado y concluirán en abril, en un área de 560 metros cuadrados. Primero, se hará un registro detallado de cada una de las pintas a remover, con el fin de que, en algún momento, estas sirvan como fuentes documentales para la investigación en torno a diversos fenómenos sociales.

Posteriormente, comenzará el retiro de los grafitis empleando materiales compatibles con la fábrica del inmueble histórico y se colocará una capa de sacrificio que permitirá, por un lado, que ante impactos derivados de nuevas manifestaciones ciudadanas, el daño a la cantera sea menor; y, por otro, que las acciones de limpieza sucesivas sean más fáciles de ejecutar, según detalló el INAH.

Construida en la época virreinal para delimitar la gran huerta del antiguo convento dominico, la barda perimetral es un elemento arquitectónico que, en los últimos años, junto con las fachadas de numerosos edificios del Centro Histórico oaxaqueño, se ha encontrado inmerso en nuevas dinámicas, derivadas de movimientos de protesta social.

Tal situación llama a repensar los monumentos históricos ya no como símbolos estáticos y neutrales, sino como espacios dinámicos y disputados socialmente, en los que fenómenos como las pintas son expresiones materiales de la sociedad, que también interpelan al patrimonio edificado.