Se contempla que cerca de la mitad de los hallazgos fortuitos de piezas arqueológicas no son registrados. “A veces se tiene miedo de que se les quite las piezas o se metan a la cárcel (a los responsables del hallazgo), y no, no es cierto, ellos pueden ser custodios de la pieza”, comentó al respecto el encargado del Registro de Piezas Arqueológicas en el Museo Regional de Chiapas, Ricardo Rojas.
Conservación
En el caso de que el descubridor quiera conservar la pieza, debe seguir un procedimiento en el que se registra y se hace responsable de ella, su cuidado y seguridad. Como parte de esta responsabilidad del ciudadano para con la reliquia, debe reportar cada año el estado de la reliquia a su cargo.
En este caso, en Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realiza cada año el monitoreo de la pieza y se asegura que esté en el estado propicio para su resguardo. Por otro lado, la accesibilidad debe ser siempre la mejor, sobre todo por cuestiones de investigación, o conservación; el análisis del material del que está hecha es un ejemplo de la primera.
Se calcula que en el estado hay cerca de 20 hallazgos registrados, pero también hay otros de los que no se tiene conocimiento porque la gente no se acerca al INAH, por lo que no pueden ser estudiadas o tener un seguimiento.
Mantener una pieza arqueológica puede ser complicado (o costoso) dependiendo del tamaño de la misma o de si se trata de una colección; la mayor parte son personas que se hacen cargo de un solo objeto. Ciudadanos como los pintores Rufino Tamayo o Diego Rivera llegaron a hacerse cargo de colecciones completas en Oaxaca y la Ciudad de México, respectivamente.
Condiciones
Al conservar un hallazgo se debe ser cuidadoso con las condiciones de humedad y temperatura, que no le pegue el sol directamente porque este astro suele afectar mucho estos objetos.
Es común que se les guarde en ermitas, mausoleos, museos particulares o bibliotecas públicas, algunas veces con recursos propios del custodio y otras, del municipio, que en ocasiones no se hace cargo del costo del mantenimiento, pero sí proporciona el edificio donde ha de resguardarse la pieza.












